Ministro norcoreano compara amenaza de Trump con un ladrido

El ministro norcoreano de Exteriores describió como “el sonido de un ladrido” la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de destruir su país.Se trata de la primera reacción de...

El ministro norcoreano de Exteriores describió como “el sonido de un ladrido” la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de destruir su país.

Se trata de la primera reacción de Pyongyang al discurso que ofreció Trump el martes ante la Asamblea General de Naciones Unidas, durante el que prometió “destruir por completo Corea del Norte” si era provocado. Trump también se refirió al mandatario norcoreano, Kim Jong Un, como “el hombre de los cohetes”.

El ministro norcoreano de Exteriores, Ri Yong Ho, dijo a la prensa en Nueva York el miércoles por la noche que “sería el sueño de un perro si pretendiera asustarnos con el sonido de un ladrido”.

En imágenes emitidas en la televisión surcoreana también se veía a Ri decir que había sentido “lástima” por el equipo de Trump cuando le preguntaron por el comentario de “el hombre de los cohetes”. Ri tenía previsto ofrecer un discurso el viernes ante la Asamblea General, según la agencia de noticias Yonhap.

Trump ha hecho muchas declaraciones enérgicas sobre Corea del Norte, como su advertencia en agosto de que el país encontraría “fuego y furia”. Pyongyang ha respondido con una serie de pruebas armamentísticas y una retórica combativa y a menudo burlona contra Trump. Un importante general norcoreano describió las amenazas de “fuego y furia” del presidente estadounidense como “un montón de tonterías” procedente de “un tipo carente de razón”.

La batalla retórica continuaba mientras expertos externos estiman que Corea del Norte se acerca a su declarado objetivo de construir misiles nucleares capaces de alcanzar cualquier lugar en el territorio continental estadounidense.

Corea del Norte realizó este mes su sexta y más potente ensayo nuclear hasta la fecha y disparó un misil balístico sobre Japón. El Consejo de Seguridad de la ONU respondió con nuevas y duras sanciones, lo que provocó una airada respuesta de Pyongyang.