Los 12 países del Grupo de Lima aplazaron hasta el sábado su esperado anuncio sobre medidas para ayudar a resolver la crisis que enfrenta Venezuela, en lo que fue descrito como un gesto de solidaridad hacia el pueblo mexicano, de luto por el terremoto que sacudió su capital.

El bloque había generado gran expectativa en los últimos días con reiterados comentarios de sus integrantes sobre la urgente necesidad de tomar medidas para presionar al gobierno de Nicolás Maduro, pero al concluir su reunión del miércoles en un hotel de Nueva York dijeron que no habría anuncio y que el sábado se emitirá una declaración.

“Hemos decidido que por respeto y solidaridad con el duelo de México no emitiremos una declaración el día de hoy”, declaró el canciller chileno Heraldo Muñoz al cierre de la reunión. “México está en duelo y todos nuestros países estamos con el gobierno de México y con su pueblo. Emitiremos, sin embargo, una declaración el sábado, al final de la semana”.

Quedó flotando la sensación de que no habrá sanciones grandes, como esperaban algunos.

Muñoz dijo que “aprovechamos de reiterar en todos sus términos la declaración de Lima” del mes pasado, en la que se denunció la ruptura del orden democrático en Venezuela tras la instauración de una Asamblea Constituyente que tomó los poderes de la Asamblea Nacional, dominada por la oposición.

“Estamos esperanzados de que la posibilidad de la apertura de un diálogo formal que conduzca al restablecimiento del orden democrático en Venezuela se pueda iniciar”, acotó el canciller chileno.

La expectativa de que se venía un anuncio importante aumentó el lunes tras una cena entre el presidente estadounidense Donald Trump y los mandatarios de Colombia, Juan Manuel Santos; Brasil, Michel Temer, y Panamá, Juan Carlos Varela, en la que Trump dijo que el estado de cosas en Venezuela era “inaceptable” y exhortó a la región a “hacer algo más” para presionar al gobierno de Maduro a que negocie una solución con la oposición.

En sus disertaciones ante la Asamblea General de las Naciones Unidas los presidentes del bloque insistieron en que era imperioso promover un diálogo “creíble” y buscar una salida a una crisis institucional y económica marcada por una escasez generaliza de todo y por violentas protestas que dejaron unos 120 muertos.

El mismo miércoles, la canciller colombiana María Ángela Holguín había dicho en conferencia de prensa que “nosotros no creemos en ningún tipo de salida ni intervención militar, creemos en una salida pacífica a Venezuela, que hay que ayudar a los venezolanos”.

Sobre la posibilidad de imponer sanciones al gobierno venezolano, como un bloqueo a la compra de petróleo, Holguín señaló que “hay que pensar en el pueblo venezolano, en la situación económica, que en la medida que en Venezuela se complique más la situación económica, los venezolanos van a sufrir más, y para nosotros eso sería terrible”.

El Grupo de Lima está formado por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú.

Varela, en su mensaje el miércoles ante la Asamblea General, exhortó al gobierno venezolano y la oposición a “encontrar el camino del entendimiento, una hoja de ruta definida para realizar elecciones presidenciales libres y transparentes en el 2018”.

“Sería un grave error que el gobierno de Venezuela insista en imponer a la fuerza un modelo político unipartidista, esto agravaría la crisis social y humanitaria del hermano país, incrementando los flujos migratorios que provocarían situaciones complejas en los países vecinos”, advirtió.

Por su parte, el canciller venezolano Jorge Arreaza dijo a varios periodistas el miércoles que le parecen tristes las conclusiones del Grupo de Lima, ya que se trata de vecinos de la región.

“La historia va a demostrar que estos países, en términos futbolísticos, jugaron en posición adelantada, quedaron fuera de juego, y si algún gol creen que están anotando, va a estar anulado por la historia”, dijo el canciller. “Porque en Venezuela la democracia siempre se va a imponer, y el pueblo venezolano, así como lo hizo eligiendo la Asamblea Nacional Constituyente con ocho millones de votos, seguirá respaldando su proyecto de liberación y estos países tendrán en algún momento que rectificar”.

Arreaza dijo, además, que le parece triste porque algunos de los países del grupo apoyan el diálogo entre el gobierno venezolano y la oposición. México y Chile, por ejemplo, forman parte del Grupo de Lima y también son países garantes que se espera supervisen un posible diálogo formal entre el gobierno de Maduro y la oposición. Ambas partes han mantenido encuentros exploratorios en República Dominicana.