FEMA calcula destrucción del 25% de casas en los Cayos

Equipos de búsqueda y rescate llegaron el martes a los puntos más remotos de los Cayos de Florida, mientras que las autoridades se apresuraban a reparar la larga carretera que conecta con las islas...

Equipos de búsqueda y rescate llegaron el martes a los puntos más remotos de los Cayos de Florida, mientras que las autoridades se apresuraban a reparar la larga carretera que conecta con las islas para entregar ayuda a las víctimas del huracán Irma. Las autoridades federales calcularon que una cuarta parte de las viviendas de los Cayos quedaron destruidas por el paso del meteoro.

Dos días después de que Irma azotó la cadena de islas con vientos de 209 kilómetros por hora (130 mph), se permitió que los residentes volvieran a la parte de los Cayos que se ubica más cerca de la Florida territorial. Pero sigue siendo una interrogante el nivel de daños humanos y materiales en la zona, debido a los daños en los sistemas de comunicación y el difícil acceso.

“Va a ser algo muy duro para aquellos que regresan a casa”, dijo Petrona Hernández, residente de Cayo Pino Grande cuya casa de concreto, con muros de 10 metros de altura, resultó intacta, a diferencia de muchas otras a pocas cuadras de distancia. “Será algo devastador para ellos”.

En otras partes de Florida, la vida se acerca nuevamente a la normalidad: algunos vuelos despegaron, se levantaron varios toques de queda y se reabrieron los principales parques de diversiones. Los cruceros que extendieron sus travesías para evitar la tormenta en altamar volvieron a puerto con miles de pasajeros a bordo.

El número de personas sin electricidad bajo el intenso calor del verano, se redujo a alrededor de 10 millones, la mitad de la población del estado. Las autoridades advirtieron que podría tomar unos 10 días restaurar la energía eléctrica en su totalidad. Unas 110.000 personas permanecían en refugios en toda Florida.

A la tormenta se le atribuyeron 12 fallecimientos en Florida, así como cuatro en Carolina del Sur y dos más en Georgia. Al menos 37 personas murieron en el Caribe por culpa de Irma.

“Tenemos mucho trabajo por hacer, pero todos saldremos juntos”, dijo el gobernador de Florida, Rick Scott. “Reconstruiremos este estado”.

En tanto, las lluvias del remanente de Irma avanzaron hacia Alabama y Mississippi después de empapar Georgia. Se emitieron alertas de inundación para todo el sureste del país.

Aunque casi toda Florida fue rodeada por la tormenta de 640 kilómetros de ancho, los Cayos — en donde habitan unas 70.000 personas — parecen ser la zona más afectada. No había servicio de agua potable y se cerraron los tres hospitales de las islas. Además, el suministro de gasolina está sumamente limitado.

Las autoridades señalaron que se desconoce el número de personas que desatendió las órdenes de evacuación y permaneció en los Cayos.

El administrador de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, Brock Long, dijo que los estimados preliminares revelan que el 25% de las viviendas de los Cayos quedaron destruidas y el 65% registró daños importantes.

“Básicamente, cada casa de los Cayos resintió el impacto”, subrayó.

En Islamorada, las casas móviles fueron destruidas como si hubieran sido víctimas de una enorme garra mecánica. El hedor de aguas residuales inundaba el lugar.

Quedaron escombros por todos lados, incluyendo refrigeradores, lavadoras y secadores, así como un bote de pesca de 7 metros (25 pies) de eslora, y un jacuzzi. Las casas se partieron por la mitad, dejando ver su contenido, como una recámara en la que había un pequeño árbol de Navidad decorado con estrellas de mar.

Un hombre y su familia vinieron para revisar el estado de su casa de fin de semana, y la encontraron destruida. La vista fue difícil de soportar, por lo que todos volvieron al auto y condujeron hacia Miami.

En Cayo Largo, Lisa Storey y su marido comentaron que aún no tenían noticias de la compañía eléctrica ni de las autoridades locales, municipales ni estatales. Mientras hablaba con el reportero, un helicóptero pasó por el lugar.

“Es un hermoso sonido, el sonido del rescate”, afirmó.

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Mendoza reportó desde Atlanta. Los periodistas de Associated Press Terry Spencer en el condado Palm Beach; Gary Fineout y Joe Reedy en Tallahassee; Jay Reeves en Immokalee; Terrance Harris en Orlando; Claire Galofaro en Jacksonville; y Freida Frisaro, Jennifer Kay, Curt Anderson y David Fischer en Miami contribuyeron a este despacho.