Alcalde de Sao Paulo tantea la presidencia ante la crisis

A solo ocho meses de asumir como alcalde de Sao Paulo, Joao Doria parece estar posicionándose como un aspirante a presidente que puede salvar a Brasil de lo que parece un abismo de escándalos de...

A solo ocho meses de asumir como alcalde de Sao Paulo, Joao Doria parece estar posicionándose como un aspirante a presidente que puede salvar a Brasil de lo que parece un abismo de escándalos de corrupción, aunque insiste en que no está en la carrera electoral.

Telegénico y con experiencia en los medios tras años trabajando en estudios de televisión, el millonario magnate de las comunicaciones tiene algo de lo que la mayoría de los candidatos al puesto carece: un nombre limpio de acusaciones de corrupción en un momento en que gran parte del congreso del país parece estar bajo investigación.

Esta imagen le ayudó a sorprender a la clase política tradicional el año pasado con una aplastante victoria en las elecciones municipales de Sao Paulo. Fue la primera vez en décadas que un aspirante a dirigir la mayor ciudad del país ganaba en primera ronda, lo que automáticamente lo catapultó a las quinielas para las presidenciales de octubre de 2018.

Desde que tomó posesión oficialmente el 1 de enero, las rutinarias negativas de Doria sobre su posible interés por la presidencia no han logrado calmar la especulación.

El regidor, de 59 años, ha encabezado la ofensiva para eliminar las drogas de la ciudad, limpiar las pintadas callejeras y vender docenas de propiedad públicas, incluyendo un cementerio municipal. También se pronunció sobre asuntos de interés nacional, como la reforma laboral y la de las pensiones, e internacionales, denunciando al gobierno socialista de Venezuela y demostrando ocasionalmente el francés que aprendió de niño, cuando vivió unos años en París.

"Claramente, Doria está intentando mostrar y construir una imagen que va más allá del alcalde de Sao Paulo”, dijo Mauricio Santoro, politólogo de la universidad estatal de Río de Janeiro. "Como candidato, sin embargo, se encontrará con muchos problemas”.

Una encuesta publicada en julio por el respetado instituto Datafolha mostró que Doria tendría el favor del 10% del electorado el próximo año, lo que lo colocaría en cuarta posición, por delante de candidatos mucho más asentados.

Doria nació en la élite social de Sao Paulo, y su padre, un consultor político, sirvió brevemente en el Congreso. La familia se exilió a París cuando su padre se enfrentó con los dictadores luego de que ejército tomó el poder en 1964.

Su padre estuvo fuera del país durante una década, pero Doria regresó tras unos años con su madre y un hermano pequeño, fue a la escuela y ayudó a su madre a dirigir una fábrica de pañales. Describió esos años como “llenos de dificultades”, añadiendo que su “mayor lujo” era tomar una gelatina los fines de semana.

Tras graduarse en comunicaciones, Doria construyó una exitosa carrera en mercadotecnia y consultoría, publicando revistas como "Caviar" y "Women Leaders" y se estableció como un gurú motivacional con libros como "Success With Style and Lessons to Win".

En otro paralelismo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, condujo durante un breve espacio de tiempo la versión brasileña del programa de televisión "The Apprentice", aunque Doria prefiere compararse con otro empresario estadounidense reconvertido en político: el exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg.

Juega con esa imagen de mentalidad empresarial, alardeando de fines de semana de trabajo en un país donde los políticos son conocidos por las semanas laborales de tres días. Sus videos en medios sociales lo muestran relacionándose con personas de todo tipo, desde barrenderos a poderosos corredores de bolsa.

El mayor reto en una candidatura presidencial de este quijote es que probablemente debería acercarse a alguno de los partidos salpicados por los escándalos que dominan la política brasileña: Armar una candidatura viable a nivel nacional requiere dinero y el músculo organizativo de una gran formación.

El partido de Doria, Partido de la Social Democracia Brasileña, está profundamente dividido por su candidato presidencial de 2014, el senador Aecio Neves, implicado en la masiva investigación anticorrupción "Autolavado" que ha sacudido el país. Neves está a la espera de juicio acusado de corrupción y obstrucción a la justicia.

Doria tendría que pasar por encima de figuras más establecidas en el partido, como su propio mentor, el gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, que quiere postularse a la presidencia.

La especulación sobre una candidatura de Doria alcanzó tal nivel que se vio obligado a hacer un video recientemente en el que aparecía con Alckmin y declaraba su "lealtad", aunque realmente no respaldó a Alckmin en su apuesta presidencial.

Alckmin no se ha referido directamente a las aspiraciones de Doria, aunque ahora está por detrás del alcalde en algunas encuestas. Pero el veterano político ha presentado la elección del año que viene como una batalla de “experiencia”.

"Doria es el futuro del partido, la nueva generación, pero primero debe mostrar que es un administrador competente como alcalde”, dijo Pedro Tobias, presidente del partido en el estado de Sao Paulo.

Los paulistas, como se conoce a los residentes en Sao Paulo, asumen que Doria está ya en la carrera presidencial.

"Su experiencia empresarial y su pasado aparentemente limpio y libre de corrupción es lo que Brasil necesita para salir de esta crisis", dijo Eduardo Barcellos, un dentista de 52 años.

Sin embargo, este hombre blanco, conservador en lo fiscal y procedente de un entorno privilegiado, tendría que trabajar duro para ganarse al electorado del país, de mayoría no blanca y con decenas de millones de personas sumidas en la pobreza que temen cualquier signo de recortes en el gasto social del gobierno.

El mes pasado, durante una visita a Salvador, una ciudad del norte de tendencia izquierdista, varios manifestantes le arrojaron huevos, incluyendo uno que le estalló en la frente.

Unos días más tarde, Doria bromeó con el incidente ayudando a servir 10.000 omeletes a los pobres.

"Aprendí que los limones pueden convertirse en limonada", dijo Doria para su video en medios sociales. "Ahora, en un cargo público, aprendí que los huevos que te lanzan pueden convertirse en ponche de huevo”.

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En internet: Joao Doria News: https://www.youtube.com/channel/UC0u1AEpN1sTel10S-gyIMCQ

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Peter Prengaman está en Twitter en: www.twitter.com/peterprengaman