Cientos protestan afuera de hotel de Trump por fin del DACA

Cientos de personas se congregaron el sábado afuera del Trump International Hotel and Tower de la ciudad de Nueva York para protestar contra la decisión del gobierno del presidente Donald Trump de...

Cientos de personas se congregaron el sábado afuera del Trump International Hotel and Tower de la ciudad de Nueva York para protestar contra la decisión del gobierno del presidente Donald Trump de poner fin a un programa que protege a jóvenes inmigrantes de la deportación.

Los manifestantes mostraron carteles que rezaban "Nadie es ilegal" y "Bienvenidos inmigrantes", y corearon "¡Deporten a Donald Trump!" y "¡Fuera el odio, fuera el miedo, los inmigrantes son bienvenidos!".

El secretario de Justicia Jeff Sessions anunció el martes el fin de una orden ejecutiva tomada por el entonces presidente Barack Obama que permite que ciertos inmigrantes que llegaron a Estados Unidos sin autorización legal cuando eran niños permanezcan en el país.

Muchos de los manifestantes señalaron que se han visto favorecidos por el programa, conocido como Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés).

Sandra Silva, una diseñadora de interiores de 28 años que radica en el distrito de Queens, dijo haber llegado a Estados Unidos proveniente de México a los 12 años y desde entonces vive en Nueva York.

Trabajó limpiando casas y en un restaurante 40 horas a la semana a fin de pagar sus estudios universitarios de arquitectura en el City College.

"Cuando surgió el DACA me abrió oportunidades", afirmó Silva. "Pude trabajar en algo relacionado con lo que estudié".

Silva se dijo molesta por la decisión de poner fin al programa dado que tuvo que pasar por muchas dificultades para obtener un buen empleo.

"No estamos aquí para robarle el empleo a nadie, sino para crearlos", enfatizó.

Susan Puma, de 26 años, acudió con una gorra de béisbol con el sello del presidente de Estados Unidos y ondeaba una bandera estadounidense.

"Soy muy estadounidense pero muy orgullosa de mis raíces", dijo Puma. "Si soy deportada, me arrebatan mi identidad".

Puma llegó a Estados Unidos a los 5 años de edad y sin autorización legal junto con su familia proveniente de Ecuador. Ahora trabaja como auxiliar de finanzas para una compañía del ramo tecnológico.

Dijo estar decidida a permanecer en Estados Unidos y espera que el Congreso tome medidas para proteger a personas en su misma situación.