Paul Walker
El actor Paul Walker en un coche deportivo en la presentación de la segunda parte de ´Fast and Furious´ en 2003. ARCHIVO

La oficina forense de Los Ángeles ha confirmado que la autopsia del popular actor Paul Walker y de su amigo Roger Rodas, que conducía el coche que resultó siniestrado el pasado sábado y que causó la muerte de ambos, se retrasará porque los cuerpos han quedado inidentificables, según publica la web TMZ.

Al parecer, los cuerpos presentan unas quemaduras tan graves que el forense necesitará esperar al resultado de los análisis de las piezas dentales para poder identificarlos, de manera que las autopsias no se realizarán hasta finales de esta semana.

Mientras tanto, los equipos de investigación siguen recopilando datos para esclarecer las causas por las que Roger Rodas perdió el control del exclusivo modelo de Porsche Carrera GT que conducía, y que impactó contra un árbol. Así mismo, trabajan para determinar a qué velocidad viajaba y si el conductor sufrió una distracción o algún elemento se cruzó en su camino.

"La velocidad fue un factor en la colisión", ha señalado la Oficina del Sheriff en un comunicado sobre este accidente, que está bajo investigación, según el director adjunto Mark Pope, que dijo desconocer a qué velocidad viajaba el vehículo.

No obstante, la hipótesis del fallo mecánico parece cobrar importancia en virtud a unas declaraciones del personal del centro que realizaba el mantimiento del coche siniestrado, Always Evolving, un concesionario del que tanto Paul Walker como Roger Rodas eran copropietarios.

Según declaraciones realizadas a TMZ de fuentes cercanas a este centro, han hallado evidencias de líquido de la dirección antes de las marcas de derrape en la zona del accidente.

La explosión tuvo lugar en la parte delantera del coche, donde se aloja el  líquido de la dirección, y no en la parte trasera, donde se sitúa el motor También resaltan el hecho de que hay una ausencia notable de marcas de derrape justo antes del punto de impacto. En su opinión, si Roger hubiera perdido el control las marcas del pavimento habría en el suelo señales de viraje pero en su lugar hay una línea recta, lo que asienta su teoría de que el conductor no perdió el control.

Otro detalle que refuerza su teoría de que el fallo se debió al líquido de la dirección es la rapidez con la que se produjo la explosión, y el hecho de que ésta se produjera en la parte delantera del coche, donde se aloja el depósito de este líquido, y no en la parte trasera, donde se sitúa el motor.

En el lugar del accidente, ocurrido en la localidad de Santa Clarita, Valencia (California), se suceden las muestras de dolor y numerosas personas, admirados y curiosos, se han acercado para rendir su personal tributo.

El actor Tyrese Gibson, compañero de rodaje de Walker en la popular saga, también acudió al lugar y rompió a llorar cuando iba a depositar unas flores.