La prensa privada en Egipto está siendo dominada por grupos empresariales vinculados al gobierno y a las agencias de seguridad, denunció un grupo de derechos humanos.

“El dominio del régimen sobre la prensa sigue en aumento e incluso está afectando a la prensa oficialista”, dijo el martes el grupo Reporteros Sin Fronteras.

Casi todos los medios de comunicación en Egipto son favorables al gobierno, que en meses recientes ha bloqueado cientos de websites, incluso muchos de periodistas independientes y organizaciones de derechos humanos. Las autoridades han creado comisiones de supervisión a la prensa, han tipificado como delito la publicación de “noticias falsas” y han arrestado a varios reporteros.

La represión a la prensa independiente es parte de una ofensiva generalizada contra los disidentes desde que las fuerzas armadas derrocaron al presidente islamista en el 2013. Desde entonces, Egipto ha estado casi de último en las listas de países que más respetan la libertad de prensa.

Reporteros Sin Fronteras mencionó específicamente al canal ONTV y a los diarios Youm al-Sabea y Sout al-Omma, todos propiedad de Ahmed Abu Hashima, un empresario afín al gobierno. Poco después de que él adquirió el canal en el 2016, las autoridades deportaron a Liliane Daoud, una presentadora británica-libanesa que había criticado algunas políticas del gobierno.

El reporte mencionó también al canal Al-Asema, propiedad de un ex vocero militar, y al canal Al-Hayat, que al parecer fue adquirido por una compañía de seguridad egipcia.

Desde mayo las autoridades han impedido el acceso a por lo menos 424 cibersitios, según la Asociación a Favor de la Libertad de Expresión y Pensamiento, un grupo de derechos humanos egipcio. El gobierno además ha bloqueado los portales de los servicios VPN, que permiten burlar esas restricciones.

El mismo website de Reporteros Sin Fronteras ha estado bloqueado desde mediados de agosto.