La cantidad de desastres naturales casi se ha cuadruplicado desde 1970, y Estados Unidos ha experimentado la mayoría de los desastres desde 1995, seguido por China e India, dijo el martes el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres.

En los últimos días, el mundo ha visto el "espectacular deterioro" del cambio climático, “eventos sin precedentes” causados por tormentas e inundaciones desde Texas hasta Bangladesh, la India, Nepal y Sierra Leona, agregó.

Antes de las inundaciones actuales, el jefe de la ONU dijo que informes preliminares indicaban que 2.087 personas murieron este año a causa de desastres naturales. Una vez que se agregue el saldo de las más recientes inundaciones, la cifra podría duplicarse.

En los últimos dos meses, han muerto más de 1.000 personas por inundaciones en India, el sur de Nepal y el norte de Bangladesh, en donde alrededor de 40 millones de personas perdieron su casa, su negocio o su cosecha. El mes pasado, más de 1.000 personas murieron en un alud e inundación en Freetown, capital de Sierra Leona. Además, la semana pasada el huracán Harvey dejó el equivalente a un año de lluvias en Houston, la cuarta ciudad más grande de Estados Unidos, lo que provocó la destrucción de unas 7.000 viviendas y daños en otras 37.000 en todo el estado de Texas. Al menos 60 personas murieron a causa de la tormenta.

El año pasado, 24,2 millones de personas quedaron damnificadas por los desastres súbitos, "tres veces más que por conflictos y violencia", puntualizó Guterres.

Destacó que los científicos recomiendan no relacionar cualquier evento meteorológico con el cambio climático. “Pero son igualmente claros de que el clima tan extremo es precisamente lo que predicen los modelos de lo que sería la nueva norma en un mundo en calentamiento”, comentó Guterres.

A Guterres se le preguntó si intentará persuadir al presidente Donald Trump de mantener a Estados Unidos en el acuerdo climático de París durante su encuentro en la reunión ministerial anual de la Asamblea General de Naciones Unidas, que inicia el 19 de septiembre.

“Estamos completamente comprometidos con el acuerdo de París”, dijo. “Esperamos que todos los países entiendan que no solo es lo correcto, sino también lo más inteligente, ya que la economía verde es la economía del futuro”.