Chile: muere turista brasileño durante protesta contra Uber

Un ciudadano brasileño murió el lunes de un paro cardiorrespiratorio al quedar atrapado en una gigantesca congestión causada por taxistas que protestaban contra Uber en los accesos al principal...

Un ciudadano brasileño murió el lunes de un paro cardiorrespiratorio al quedar atrapado en una gigantesca congestión causada por taxistas que protestaban contra Uber en los accesos al principal aeropuerto de Chile.

El coronel de policía Claudio López informó a la prensa que el turista de 65 años, identificado como Mario Irochi Suzuki, con antecedentes de hipertensión, murió al llegar a un centro asistencial al que fue trasladado en helicóptero pese a las maniobras de resucitación aplicadas en el camino.

El hombre y su esposa regresaban a su país luego de algunos días en Chile, según informes preliminares.

Alvaro Corvalán, gerente del Aeropuerto de Santiago, dijo por la tarde que más de 2.400 personas resultaron afectadas por no presentarse a tiempo. Las tripulaciones tampoco llegaron a las horas estipuladas.

“Es lamentable que el aeropuerto más importante de este país haya tenido durante cuatro horas y media la imposibilidad de que los pasajeros puedan llegar o pueden salir de acá. Esto es algo inédito en la historia de la operación”, añadió y dijo que hubo 14 vuelos con demora: ocho nacionales y cuatro internacionales y un vuelo nacional cancelado.

El gobierno demandó a los organizadores de la protesta, que no estaba autorizada, por infracción a una ley que castiga con penas de cárcel a quienes obstaculicen calles y carreteras.

No es la primera vez que los taxistas ocasionan congestiones en el aeropuerto en rechazo a Uber, aunque en esta ocasión hubo una veintena de detenidos. Conductores entrevistados por la televisión declararon que tardaban más de dos horas en recorrer los cinco kilómetros entre la autopista y la terminal aérea.

Mientras la policía trataba de retirar con grúas los taxis abandonados en las vías por sus conductores, decenas de pasajeros arrastraban sus bolsos y maletas por kilómetros, casi corriendo, para no perder sus vuelos.

Los dirigentes de los taxistas se quejan por lo que consideran una demora de las autoridades de transporte en regular las aplicaciones Uber y Cabify, que les han quitado miles de usuarios gracias a sus tarifas muy inferiores y a un mejor servicio.