Residentes de Houston pasan Día del Trabajo entre ruinas

Varios residentes de la costa del Golfo de México arrancaron alfombras empapadas, retiraron tapices de las paredes en las que quedó marcado el nivel del agua de las inundaciones y examinaron la ropa...

Varios residentes de la costa del Golfo de México arrancaron alfombras empapadas, retiraron tapices de las paredes en las que quedó marcado el nivel del agua de las inundaciones y examinaron la ropa y otras pertenencias que quedaron destruidas, 10 días después de que Harvey tocó tierra y dejó miles de millones de dólares en pérdidas.

El alcalde de Houston insistió en que la cuarta ciudad más grande del país está “abierta para todos”, pero como algunas zonas aún están inundadas, hay personas que no han regresado a sus hogares y los servicios públicos no operan en su totalidad. Los desastres que causó Harvey no están resueltos.

El alcalde Sylvester Turner dijo que gran parte de la ciudad espera retomar el rumbo después del feriado del Día del Trabajo, una jornada que ha tomado un nuevo significado en Texas, donde las personas están limpiando lo que quedó de sus casas.

“Todo el que planeaba asistir a una conferencia, convención, un evento deportivo o un concierto en la ciudad, puede venir”, dijo Turner a CBS. “Podemos hacer varias cosas al mismo tiempo”.

La preocupación de explosiones adicionales en una planta de químicos cesó después de que las autoridades realizaron el domingo una quema controlada de compuestos altamente inestables en la planta de Arkema en Crosby. Previamente, tres contenedores se habían incendiado después que las inundaciones provocadas por Harvey dejaron fuera de servicio el sistema de refrigeración que los mantenía estables.

Las autoridades señalaron el lunes que ya es seguro que los residentes en un radio de 2,4 kilómetros (1,5 millas) de Arkema, vuelvan a sus casas. Fueron evacuados el martes.

También se registraron inundaciones en al menos cinco instalaciones de desperdicios tóxicos del programa Superfund cerca de Houston, y algunos podrían haber quedado dañados, aunque la Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus iniciales en inglés) aún no completa una evaluación.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, dijo a CNN que la EPA “ya trabaja en algunas de las instalaciones” pero “tienen algunas limitaciones en su capacidad para revisar algunas de ellas simplemente debido al agua”.

Turner dijo que la tormenta no afectó el agua potable de Houston, pero indicó a CBS que “esperamos que la EPA revise las instalaciones de Superfund, para asegurarse de que la contaminación haya quedado contenida y limitada”.

Existen otros problemas en la región: demasiada agua aún en las casas, pero falta de agua potable.

Cuadrillas de servicios públicos salieron el domingo puerta por puerta para apagar el uso de electricidad y advertir a residentes de la zona oeste de la ciudad la posibilidad de más inundaciones — no a causa de la lluvia, sino de la liberación de agua de las presas. Miles en Houston fueron obligados a evacuar, aunque se cree que unas 300 personas se negaron a abandonar sus viviendas.

Las personas volvieron brevemente el domingo a algunas viviendas del área para intentar rescatar objetos de valor.

A más de una semana del paso de la tormenta, el nivel del agua que alcanzó los 1,2 metros (4 pies) en la casa de sus padres, se redujo a 30 centímetros (un pie), relató Karen Mace. Intentaba recuperar fotografías familiares de una casa de un solo piso que construyeron sus padres y donde han vivido durante 56 años y que se ubica a un costado de Buffalo Bayou.

“El agua subió rápido. Tuvieron que salir en canoa”, señaló Mace, quien comentó que pensaban que se tendría que demoler la vivienda.

Harvey azotó Texas el 25 de agosto como un huracán categoría 4, pero causó la mayor parte de las inundaciones en Houston y otras zonas una vez que se convirtió en tormenta tropical. El total de precipitaciones alcanzó los 1,3 metros (52 pulgadas) en ciertas zonas, y al menos 44 personas murieron a causa de la tormenta.