EEUU: Otro ataque a diplomáticos en Cuba el mes pasado

Los misteriosos ataques contra la salud de la comunidad diplomática estadounidense en Cuba continuaron incluso en agosto de este año, denunció el viernes Estados Unidos, a pesar de las evaluaciones...

Los misteriosos ataques contra la salud de la comunidad diplomática estadounidense en Cuba continuaron incluso en agosto de este año, denunció el viernes Estados Unidos, a pesar de las evaluaciones previas de Washington de que esas agresiones habían concluido hace tiempo.

Además, la cifra de personal afectado se incrementó a 19.

Las nuevas revelaciones fueron efectuadas el mismo día en que el sindicato que representa al servicio exterior de Estados Unidos indicó que uno de los diagnósticos que se les dieron a los diplomáticos víctimas de los ataques fue que éstos causaron lesiones cerebrales traumáticas leves.

En lo que es la relación más detallada hasta la fecha de la creciente lista de síntomas, la Asociación del Servicio Exterior de Estados Unidos dijo que también se les ha diagnosticado pérdida auditiva permanente, y que otros síntomas incluyen inflamación del cerebro, dolores de cabeza intensos, pérdida del equilibrio y “fallas cognitivas”.

En el Departamento de Estado, la portavoz Heather Nauert indicó que Estados Unidos está revisando constantemente sus evaluaciones sobre el alcance de los ataques a medida que se obtiene nueva información. Dijo que la investigación no ha concluido.

“Podemos confirmar otro incidente que ocurrió el mes pasado y ahora forma parte de la investigación”, señaló Nauert.

Las autoridades estadounidenses habían dicho que los ataques, que en un principio se creía podrían haber sido causados por un dispositivo sónico oculto, empezaron en los últimos meses de 2016 y continuaron hasta principios de 2017. La semana pasada, Nauert dijo que al menos 16 estadounidenses vinculados con la embajada de Estados Unidos en La Habana habían sido afectados, pero que los “incidentes” ya no estaban ocurriendo.

Las nuevas evaluaciones dejan entrever que las autoridades estadounidenses aún están lejos de comprender a fondo lo que ocurrió en los ataques, que Estados Unidos ha descrito como algo sin precedentes.

A medida que se ha desarrollado esta extraña saga, Washington ha alentado a sus diplomáticos a que reporten cualquier sensación física extraña. Así que no queda totalmente claro si algunos síntomas que están siendo atribuidos a los ataques podrían en realidad no tener relación alguna con ellos.

Aun así, el hecho de que hubo un incidente apenas el mes pasado deja entrever que las agresiones probablemente continuaron mucho tiempo después de que el gobierno estadounidense se percató de ellas y le planteó lo ocurrido al gobierno cubano, lo cual crea aún más incertidumbre acerca del período de los ataques y de quién es el responsable de los mismos.

Es de hacer notar que Estados Unidos no ha acusado al gobierno cubano de estar detrás de las agresiones. Washington sí expulsó a dos diplomáticos cubanos, pero el Departamento de Estado hizo énfasis en que ello fue en protesta por que los cubanos no protegieron a los diplomáticos estadounidenses mientras estaban en su territorio, no un indicio de que la Casa Blanca sienta que La Habana orquestó los ataques.

Los investigadores estadounidenses han estado buscando un dispositivo que pudiera haber dañado la salud de los diplomáticos, que se cree fueron atacados en sus viviendas en La Habana, pero las autoridades han dicho que no se halló ninguno.

Uno de los diplomáticos afectados había llegado a mediados de 2017 para trabajar en la embajada de Estados Unidos y posteriormente fue diagnosticado con síntomas similares a los de una conmoción cerebral, dijo un funcionario estadounidense, el cual declinó especificar cuáles fueron los síntomas que llevaron al diplomático a solicitar ayuda.

En Canadá, un funcionario gubernamental dijo que el gobierno de ese país se enteró por primera vez en marzo de 2017 de que uno de sus ciudadanos había sido afectado. Ottawa había confirmado previamente que al menos un diplomático canadiense había sido víctima de los ataques, pero no había revelado ningún período de cuándo habría ocurrido ni de la fecha en que salió a la luz.

Tanto el funcionario estadounidense como el de Canadá pidieron guardar el anonimato porque carecían de autorización para comentar públicamente sobre el asunto.

Se desconoce si los canadienses fueron un blanco intencional o si pudieran haber sufrido daños colaterales de un ataque dirigido a los estadounidenses, dado que los diplomáticos de diversos países con frecuencia viven en las mismas áreas de una capital extranjera.

La Asociación de Servicio Exterior, al describir el daño a la salud de los diplomáticos, dijo que se había reunido o se comunicó con 10 de los afectados, pero no especificó cuántos de ellos habían sido diagnosticados con pérdida auditiva o con lesión cerebral traumática leve.

Sin embargo, la confirmación de que al menos algunos diplomáticos sufrieron lesiones cerebrales deja entrever que los ataques provocaron daños más graves que las quejas relacionadas con la audición que se reportaron en un principio.

“No podemos descartar nuevos casos mientras los profesionales médicos continúan evaluando a los miembros de la comunidad de la embajada”, dijo Nauert. Indicó también que la embajada tiene un doctor y ha estado proporcionando atención médica constante a los que han reportado lesiones.

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Los periodistas de The Associated Press Michael Weissenstein en La Habana, Rob Gillies en Toronto y Lauran Neergaard en Washington contribuyeron a este despacho.

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Josh Lederman está en Twitter como: http://twitter.com/joshledermanAP