México: Reportero asesinado no era objetivo de ataque

Los atacantes que asesinaron a un reportero de nota roja en el estado de Veracruz, en la costa del Golfo de México, parecían tener como objetivo a dos otras personas que también murieron durante la...

Los atacantes que asesinaron a un reportero de nota roja en el estado de Veracruz, en la costa del Golfo de México, parecían tener como objetivo a dos otras personas que también murieron durante la agresión, y no al periodista, afirmaron el miércoles autoridades.

El subsecretario de derechos humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa Cifrián, dijo que la investigación preliminar indica que Cándido Ríos Vázquez, del Diario de Acayucan, no era el blanco de los agresores. No dio a conocer detalles adicionales.

“Todos los indicios apuntan a que se trató de un ataque contra otra persona y contra los escoltas de esa persona”, dijo Campa durante una visita a la capital de Veracruz.

Las autoridades mexicanas con frecuencia señalan rápidamente otros motivos ajenos al ejercicio periodístico en casos de asesinato de periodistas, y los comentarios de Campa provocaron indignación entre los colegas de Ríos Vázquez, quienes aseguran que el periodista había recibido amenazas constantes desde 2012 por parte de un exalcalde.

“Es peor que las balas que mataron a Cándido”, dijo el editor del reportero asesinado, Cecilio Pérez Cortés, sobre las declaraciones de Campa.

Pérez dijo que Campa fue “irresponsable” al sacar tal conclusión pública menos de 24 horas después del crimen y sin contar con ninguna prueba. “Implícitamente está liberando de culpa a los asesinos”.

Campa es uno de los funcionarios que supervisan el llamado mecanismo del gobierno federal para la protección de periodistas y trabajadores de derechos humanos. Confirmó que Ríos Vázquez había pertenecido al programa desde 2013 debido a las amenazas que recibió de un funcionario municipal. Comentó que el caso de Ríos Vázquez se había revisado en los últimos meses y que su casa estaba equipada con seis cámaras de vigilancia y un botón para emergencias.

El ataque que ocurrió la tarde del martes frente a una estación de gasolina en una autopista rural no era el tipo de riesgo que las autoridades habían evaluado en el caso de Ríos Vázquez, admitió.

“Tenemos que hacer un análisis y una autocrítica sobre la eficacia que tienen las medidas”, señaló Campa.

Hilda Nieves Martínez, esposa de Ríos, confirmó el miércoles que su esposo había sido amenazado durante años por un exalcalde de Hueyapan. Habían enviado hombres para golpearlo, y lo habían amenazado con cortarle la lengua y sacarle los ojos. Viajó a la Ciudad de México para decirles a las autoridades lo ocurrido, según Nieves.

Pérez dijo que su reportero le acababa de enviar un mensaje y se dirigía a su casa alrededor de las 3 p.m. Se detuvo en el camino para charlar con un ex inspector de policía que conocía, cuando ocurrió la agresión. El inspector, y una tercera persona, también fueron asesinados.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos dijo que Ríos Vázquez es el noveno periodista asesinado en México en lo que va del año. Pidió una exhaustiva investigación y llamó a las autoridades a proporcionar protección para su familia.

La embajadora de Estados Unidos en México, Roberta Jackson, escribió el miércoles en Twitter que estaba consternada con el asesinato de Ríos Vázquez. “Juntos defendemos y respetamos la libertad de prensa”, publicó.

La primera plana de la edición del miércoles del Diario de Acayucan tenía una gran fotografía de Ríos Vázquez y el encabezado: “No nos callan”.

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El periodista de AP Mark Stevenson en la Ciudad de México City y el fotógrafo de AP Félix Márquez en Hueyapan de Ocampo contribuyeron a este despacho.