La fiscal destituida acusa a Maduro de corrupción

La fiscal venezolana destituida Luisa Ortega Díaz acusó el miércoles al presidente Nicolás Maduro y a varios aliados suyos de participar en actos de corrupción, e indicó que proporcionará pruebas...

La fiscal venezolana destituida Luisa Ortega Díaz acusó el miércoles al presidente Nicolás Maduro y a varios aliados suyos de participar en actos de corrupción, e indicó que proporcionará pruebas para ayudar a que otros países presenten cargos.

El gobierno de Venezuela refutó las acusaciones rápidamente: el fiscal Tarek William Saab recordó que su antecesora fue destituida por la nueva Asamblea Constituyente _integrada en su totalidad por partidarios de Maduro_ por haber cometido “faltas graves contra la moral, contra la ética”.

Dicha destitución ocurrió en agosto, luego que ella rompiera con el gobierno socialista. Después de que el Tribunal Supremo de Justicia ordenó el arresto de su esposo, ambos huyeron del país.

Ortega habló durante una reunión de fiscales del bloque comercial Mercosur en Brasilia. Dijo que quería denunciar ante el mundo la “excesiva corrupción” en Venezuela, e indicó que, debido a ello, el gobierno de Maduro viola la constitución para protegerse.

Dijo también que tenía evidencia que implica al mandatario y a otros altos funcionarios en hechos de corrupción que involucran a la constructora brasileña Odebrecht y otras empresas.

Después de la reunión, la fiscal destituida les dijo a los reporteros que Diosdado Cabello, el poderoso líder del Partido Socialista Unido de Venezuela, recibió 100 millones de dólares de Odebrecht vía una empresa española llamada TSE Arietis, que era propiedad de primos de Cabello.

Denunció también que Maduro era el dueño de una compañía mexicana que Venezuela había contratado para que proporcionara alimentos básicos. Indicó que Group Grand Limited estaba registrada en México bajo los nombres de Rodolfo Reyes, Álvaro Pulido Vargas y Alex Saab, pero que Maduro era el verdadero propietario.

Ortega dijo también que uno los casos que más le inquieta es el de los convenios con Odebrecht, los cuales involucraron pagos por 30.000 millones de dólares para 11 obras que presuntamente quedaron inconclusas.

La fiscal destituida indicó que es imposible que todos esos casos sean investigados en Venezuela, y señaló que está proporcionando documentación a Estados Unidos, Brasil, Colombia y España.

Las afirmaciones de Ortega no pudieron ser verificadas de inmediato. Los correos electrónicos enviados a Group Grand Limited y a TSE Arietis para solicitarles sus comentarios al respecto no fueron respondidos.

En un comunicado, Odebrecht dijo que los dichos de la fiscal destituida son “falsos”. En particular, la compañía rechazó la denuncia de que Odebrecht había recibido dinero para proyectos que habían sido detenidos.

“En la actualidad hay 11 proyectos realizándose (en Venezuela) y ninguno ha sido abandonado a pesar de una crisis económica que ha reducido las inversiones en infraestructura en toda Latinoamérica”, se afirma en el texto.

Por la noche, Cabello afirmó que detrás de las denuncias de la fiscal destituida en Brasil se "esconde" la intención de desviar la atención sobre las investigaciones por delitos de corrupción que adelantan las autoridades venezolanas contra ella y su esposo.

Se fue a Brasil a decir “que no sé quién me deposito a mí 100 millones de dólares" de fondos de Odebrecht en Venezuela y acusó a Maduro de corrupción, manifestó Cabello en su programa semanal de radio y televisión "Con el Mazo Dando".

“Cuesta mucho entender” que durante su gestión de casi 10 años “no hizo nada, no investigó a nadie... ¿dónde están los presos?", se preguntó en alusión a las más 36.000 investigaciones por corrupción que Ortega ha dicho que tenía abiertas.

Odebrecht es el foco de una investigación masiva en Brasil llamada "Auto lavado", la cual involucra la entrega de contratos a cambio de sobornos. En los últimos tres años, decenas de políticos y empresarios han sido encarcelados, incluido el exdirector general de la empresa, Marcelo Odebrecht.

A consecuencia de esta pesquisa, varios países latinoamericanos donde operaban Odebrecht y otras constructoras brasileñas presentaron cargos contra funcionarios locales.

Por su parte, el fiscal Saab afirmó en conferencia de prensa que los señalamientos de Ortega “carecen de toda validez”, y dijo que la fiscal destituida debió presentar esas acusaciones ante el sistema judicial venezolano. Saab también señaló que Ortega es una “turista mundial” y que “habrá que ver quién soporta logísticamente todos esos viajes con un séquito cada día más grande”.

Sin embargo, aun cuando Ortega tenga evidencias fuertes, no está claro que ello vaya a afectar negativamente al gobierno de Maduro, que ya ha sido aislado por muchos países en la región.

Si bien Brasil comparte información relacionada a la investigación "Auto lavado" con otros países, las autoridades dicen que ellos dejan que la fiscalía de cada nación lleve a la justicia a quienes están dentro de su territorio.

Maduro dijo el martes que Ortega trabaja con Washington para dañar a su gobierno y que Venezuela solicitaría una orden de arresto internacional para ella. Se desconoce si dicho pedido ya fue concretado.

El Mercosur suspendió a Venezuela a raíz de la crisis por la que está pasando.

En tanto, el procurador general de Brasil, Rodrigo Janot, dijo el miércoles que la destitución de Ortega es "una violación institucional" que socava la independencia del sistema judicial venezolano.

El canciller brasileño, Aloysio Nunes, declaró a Globo News que a la fiscal destituida se le concederá asilo “de inmediato” si lo solicita. Ella no ha indicado si lo pedirá o no.

La estatal Venezolana de Televisión difundió el miércoles algunas imágenes del allanamiento del apartamento de Ortega, realizado la semana pasada por la policía política, en la que se observan algunos cuadros de reconocidos artistas, prendas de exclusivas marcas internacionales y una colección de botellas de bebidas alcohólicas.

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Los periodistas de The Associated Press Fabiola Sánchez y Jorge Rueda colaboraron desde Caracas, y Mark Stevenson desde la Ciudad de México.