El propietario de una tienda de comestibles en Long Island y su hijo fueron acusados del viernes de tratar de estafar a un cliente con un billete de lotería que ganó un millón de dólares, entregándole primero un monto mil veces menor.

El abogado de los hombres dijo que fue un simple error cometido por una máquina de lotería

La policía del condado Nassau informó que un hombre de 34 años —un inmigrante que no habla inglés— compró el boleto el jueves en la tienda Peninsula Deli & Grocery, en Hempstead, Nueva York.

El hombre rascó los números ocultos de la tarjeta y al ver que había ganado se lo entregó a Karim Jaghab, de 26 años, para reclamar su premio, informó la policía. El premio era de un millón de dólares, pero Jaghab le dio al hombre 1.000 en efectivo —mil veces menos— y se quedó con el boleto.

El cliente sospechó y regresó el viernes, entonces Jaghab y su padre y dueño del local Nabil Jaghab, de 57 años, trataron de darle 10.000 dólares —una centésima parte— y le dijeron que no fuera con la policía, relataron las autoridades.

Sin embargo, el cliente acudió a la policía, que determinó que efectivamente el premio era de un millón de dólares.

Los Jaghab fueron encausados el sábado por el delito de hurto mayor. A cada uno se le impuso una fianza de 7.500 dólares. Según Newsday, el abogado de los hombres dijo que fue un simple error cometido por una máquina de lotería.

Un caso similar ocurrió este año en el condado de Suffolk, cuando dos empleados de una gasolinera y el hermano de uno de los encargados fueron acusados de estafar a un cliente con un premio de 74.892 dólares.

En este caso, los empleados le dieron al hombre 774 dólares en efectivo. Al igual que en Nassau, la víctima era un inmigrante que no hablaba inglés.