Theresa Anderson
Theresa Anderson, acusada de liderar una red de narcotráfico en Nueva York. ARCHIVO

Una mujer que incorporó a generaciones de familiares a una red de tráfico de drogas que dirigió durante más de un decenio fue sentenciada el martes a 15 años y medio de prisión.

Theresa Anderson, una abuela de 58 años, se declaró culpable en junio de confabulación para distribuir cocaína.

He consumido drogas desde que tenía 14 años En el tribunal federal de distrito, Anderson se quedó sin habla mientras su abogado leía una carta escrita por ella dirigida al juez Richard Arcara en la que se decía "consumida por la adicción".

"He consumido drogas desde que tenía 14 años", dijo la acusada en la carta. "Mis malas decisiones fueron una manera con la que pude financiar mi propia adicción".

Los fiscales indicaron que Anderson, de Buffalo, Nueva York, supervisaba una operación de 24 horas al día en la que se vendía cocaína crack en varias viviendas que compró en dos calles a fin de monopolizar la venta de drogas en la zona.

"Soy de buen corazón"

La mujer fue arrestada en febrero de 2012 junto con su pareja en unión libre, un hijo, tres hijas adultas, dos de los novios de las hijas y una nieta. Todos se han declarado culpables a cargos de tráfico de drogas.

"Esta acusada no sólo destruyó a su propia familia al llevarla a una vida de tráfico ilegal de narcóticos, sino también dañó al vecindario donde realizaba sus actividades".

El gobierno ha decomisado más de 50.000 dólares y nueve viviendas usadas por la organización, informó el despacho del fiscal federal William Hochul.

En documentos de la sentencia, el abogado defensor Robert Ross Fogg dijo que Anderson era adicta al alcohol, heroína, cocaína, crack, metanfetaminas y medicamentos controlados mientras operaba la red.

Anderson dijo al juez que "no era una mala persona. Soy de buen corazón", añadió.