Estados Unidos decidió dejar atrás la Doctrina Monroe para dar paso a una era en que todos los países del hemisferio cooperan como iguales para mejorar la calidad de vida de sus habitantes, dijo el lunes el secretario de Estado, John Kerry.

Al pronunciar su primer discurso dedicado específicamente a América Latina desde que ocupó el cargo en febrero, Kerry hizo hincapié en la necesidad de que el hemisferio se aboque a resolver los peligros que implica el calentamiento global.

La doctrina se sintetiza en la frase "América para los americanos" Además dijo que si bien son positivos los cambios ocurridos en Cuba al reducir restricciones para que los cubanos viajen y trabajen por su cuenta, "La Habana necesita hacer aún más". Kerry mencionó la debilidad de las instituciones democráticas en Venezuela durante su alocución pronunciada en la sede de la OEA, pero la misión venezolana ante el organismo multilateral no asistió al evento.

"Durante nuestra historia, varios presidentes han reforzado" la Doctrina Monroe, dijo Kerry, en alusión al postulado del presidente James Monroe que rigió la política exterior estadounidense hacia el hemisferio, según el cual Washington necesitaba actuar de manera unilateral en el hemisferio.

Equidad entre los países

"Hoy hemos seleccionado una opción diferente. La era de la Doctrina Monroe se terminó", agregó. "La relación que vemos y la que nos esforzamos en mejorar no es una declaración estadounidense, sino se trata de todos los países viéndose como iguales, compartiendo responsabilidades y cooperando en seguridad".

El anuncio de Kerry coincide en líneas generales con el presentado por el presidente Barack Obama en la Conferencia de las Américas en Trinidad y Tobago en 2009, donde planteó la necesidad de cooperar de igual a igual.

Halagó a Colombia y Guatemala por sus logros en el combate al crimen organizado y dedicó un párrafo al tema que ha acaparado la atención en la palestra continental durante los últimos meses: las protestas presentadas por algunos gobernantes latinoamericanos debido al espionaje de las agencias estadounidenses.

"Nuestros valores democráticos comunes nos han permitido enfrentar retos como las preocupaciones comprensibles sobre las filtraciones sobre espionaje, preocupaciones que nos llevan a pensar cómo avanzaremos y construiremos bases más fuertes para el futuro", indicó.