´Teenagers on the street in downtown Detroit´, 1968
Enrico Natali fotografía en 1968 a un grupo de adolescentes en una calle céntrica de Detroit © Enrico Natali - Joseph Bellows Gallery

El sueldo mínimo de los trabajadores del automóvil doblaba al de otras ciudades, en las primeras décadas del siglo XX oleadas de inmigrantes de Europa y del resto de los EU llegaban a Detroit atraídos por las oportunidades, se sucedía la construcción de infraestructuras, rascacielos art déco y neoclásicos; grandes cines y hoteles...

La fabricación de arsenal en la II Guerra Mundial y el estatus sagrado que tuvo el coche hasta los años setenta mantuvieron a la ciudad como una pujante metrópolis hasta la Crisis del Petróleo en 1973, la competencia de los fabricantes extranjeros y el translado de fábricas a otros estados y países: fue el comienzo de la agonía en la que Detroit (declarada en bancarrota en julio de 2013) aún se encuentra.

Detroit 1968 —en la galería Joseph Bellows de La Jolla (California) hasta el 21 de diciembre— es un testimonio de los últimos años de normalidad de Detroit y documenta a personas de toda condición social. La extensa colección de instantáneas es obra del fotógrafo Enrico Natali (Nueva York -  1933), que vivió en la ciudad entre 1967 y 1970. Publicada en un libro en 1972 , ahora, conjuntamente a la muestra,  la editorial estadounidense Foggy Notion Books reeditará la serie.

Prototípica de la acomodada clase media

Desde damas de la alta sociedad y presidentes de compañías hasta empleadas de un salón de belleza, técnicos de ascensores y buscavidas. 45 años después, las fotos son una muestra de la calma anterior a la tempestad de agitación política y conflictos raciales en los que desembocó el declive económico.

45 años después, son un documento de la calma anterior a la tempestadLas familias posan con orgullo en sus hogares, los jóvenes se arreglan para salir por la noche, los niños juegan en la calle, se estrenan funciones de ópera y exposiciones. La serie de imágenes se expuso en 1969 en el Instituto de Arte de Chicago como una panorámica ejemplar de la "nueva vida estadounidense", paradójicamente dándole a Detroit el título de ciudad prototípica de la acomodada clase media.

Desde el presente, las caras optimistas del pasado resultan poco menos que increíbles en una metrópolis en quiebra con 18.500 millones de dólares (unos 13.500 millones de euros) de deuda, una tasa de pobreza de más del 40% y un índice de criminalidad que la sitúa como la segunda ciudad más peligrosa de los EU.