El presidente de Polonia vetará parte de la reforma judicial

El presidente de Polonia vetará dos polémicas iniciativas de ley que prepara el gobierno y que están ampliamente consideradas como un ataque a la independencia judicial, según anunció el lunes el...

El presidente de Polonia vetará dos polémicas iniciativas de ley que prepara el gobierno y que están ampliamente consideradas como un ataque a la independencia judicial, según anunció el lunes el jefe del estado.

Las leyes forman parte de los planes de reformas del partido en el gobierno, que han desencadenado varios días de protestas en todo el país.

Al anunciar su decisión, Andrzej Duda se desmarcó por primera vez de forma pública de Jaroslaw Kaczynski, líder del gobernante partido Ley y Justicia. Duda fue elegido por Kaczynski como candidato del partido a la presidencia en 2015 y ha respaldado fielmente las medidas conservadoras y nacionalistas del partido, sin vetar ninguna de sus leyes hasta ahora.

La noticia pareció tomar por sorpresa a la cúpula del partido con una decisión que paraliza, al menos por ahora, sus esfuerzos para consolidarse en el poder. Las medidas aprobadas en los últimos dos años, incluida una neutralización exitosa del Tribunal Constitucional, han planteado preocupaciones sobre el estado de derecho en un país considerado durante años como un modelo de transición democrática.

Kaczynski se negó a responder preguntas de los periodistas y se veía tenso a su llegada a su oficina para una reunión de emergencia del partido. El vice primer ministro, Mateusz Morawiecki, que es uno de los miembros más destacados del partido y del gobierno, dijo estar “sorprendido y desilusionado”.

El expresidente y nobel de la Paz Lech Walesa elogió a Duda, indicando que había tomado “una decisión difícil y valiente”.

Ante el palacio presidencial se reunió una multitud que coreaba “Te damos las gracias”, repitiendo los nombres de ciudades polacas donde se han producido protestas durante más de una semana.

El presidente dijo que vetaría dos de las tres leyes aprobadas por los parlamentarios. Una de ellas habría dejado el Tribunal Supremo bajo control político del partido gobernante al dar al ministro de Justicia, que también es el jefe de los fiscales, la competencia de nombrar a los jueces del tribunal.

Duda dijo que el sistema judicial del país necesita reformas, pero que los cambios propuestos por los legisladores amenazan con crear un sistema opresivo, y que las protestas de los últimos días demuestran que los cambios dividen a la sociedad.

El presidente añadió que en Polonia no hay una tradición de que el responsable de Justicia tenga tanto poder y que no estaba de acuerdo con cambiar eso.

Duda dijo haber consultado a muchos expertos como abogados, sociólogos, políticos e incluso filósofos antes de tomar su decisión. Pero la persona que más le influyó, señaló, fue Zofia Romaszewska, que fue una destacada disidente anticomunista en las décadas de 1970 y 1980.

Duda dijo que Romaszewska le dijo: “Señor presidente, yo viví en un estado donde el fiscal general tenía una posición increíblemente poderosa y podía hacerlo prácticamente todo. No me gustaría volver a este estado”.

El presidente dijo que vetaría también una ley que cambia el funcionamiento del Consejo Nacional de la Judicatura. Entre otras cosas, el texto habría dado competencias a los parlamentarios para nombrar jueces, politizando los tribunales.

Sí indicó que firmaría una tercera propuesta de ley que reorganiza el funcionamiento de tribunales locales.

La decisión de Duda recibió elogios de miembros de la oposición, que le habían instado a vetar las iniciativas, que muchos polacos y la Unión Europea ven como ataques a la separación de poderes en la joven democracia polaca.

Kamila Gasiuk-Pihowicz, miembro destacado del opositor partido Moderno, la describió como un paso en la buena dirección y un “acto de valor”. La decisión de Duda también muestra el poder de las protestas ciudadanas, añadió.