Portugal busca culpables del incendio que mató a 64 personas

El primer ministro de Portugal pareció perder la paciencia el miércoles con las preguntas de reporteros, en medio de interrogantes sobre quién debe ser considerado el responsable de la muerte de 64...

El primer ministro de Portugal pareció perder la paciencia el miércoles con las preguntas de reporteros, en medio de interrogantes sobre quién debe ser considerado el responsable de la muerte de 64 personas en un reciente incendio forestal.

Antonio Costa prometió clarificar “la información contradictoria” lo más pronto posible, en momentos en que las autoridades involucradas en el combate al siniestro ofrecen versiones encontradas.

Costa se alejó de los reporteros, antes de regresar para decir: “Nadie está más deseoso que yo de determinar” lo que sucedió.

Las críticas a la forma en que se lidió con el incendio se han centrado mayormente en la red de telecomunicaciones de emergencia del país, conocida como SIRESP.

Los bomberos dicen que el sistema no funcionó adecuadamente durante los cinco días en que ellos batallaban las llamas que comenzaron en el centro de Portugal el 17 de junio, cuando ocurrieron las muertes. La Agencia de Protección Civil, que opera el servicio de bomberos, dijo en un reporte que fallas en el sistema de radio impidieron el flujo de información entre el comando y los bomberos in situ.

La empresa que maneja SIRESP afirma que el sistema “estuvo a la altura del desafío”, gestionando 1,1 millones de llamadas durante los cinco días. Sin embargo, admitió que la red se vio sobrecargada en ocasiones y el 8,3% de las llamadas de emergencia en la noche en que se produjeron las muertes no fueron atendidas.

Un reporte del Ministerio del Interior, en tanto, apuntó a la Agencia de Protección Civil. La agencia, dijo, debería haber ordenado el despliegue de receptores móviles de satélite adicionales para lidiar con el excepcional número de llamadas. Había más de 1.000 bomberos, además de policías y personal médico, en las labores, todos usando SIRESP.

El posible papel del actual primer ministro en la catástrofe está también bajo escrutinio, datando del tiempo cuando era ministro del interior, a cargo de la policía y los bomberos, en el 2006. El Jornal de Noticias reporta que, ese año, la Corte de Auditorías expresó dudas por el hecho de que el contrato a la compañía que maneja SIRESP no había pasado por un proceso de ofertas públicas. Costa no respondió al reporte.

La catástrofe además fue aprovechada por los partidos opositores, algunos de los cuales piden la renuncia del ministro del interior Urbano Sousa.

Costa ha dicho que no tomará decisiones hasta que tenga toda la información necesaria. El gobierno dice que ha recibido cinco informes sobre la catástrofe y espera de dos más.