Mueren 4 pacificadores de la ONU en República Centroafricana

Un grupo rebelde cristiano en la República Centroafricana emboscó a una caravana de la ONU, lo que originó una intensa balacera y secuestros que derivaron en la muerte de cuatro pacificadores...

Un grupo rebelde cristiano en la República Centroafricana emboscó a una caravana de la ONU, lo que originó una intensa balacera y secuestros que derivaron en la muerte de cuatro pacificadores, heridas a ocho y la desaparición de uno de ellos, informó el martes el organismo internacional.

Stephane Dujarric, vocero de la ONU, señaló que ocho combatientes del grupo rebelde anti-Balaka también murieron en el enfrentamiento el lunes en la noche. La misión de pacificación de las Naciones Unidas indicó que el resto de los atacantes huyó entre los matorrales.

La misión de la ONU envió un helicóptero y tropas adicionales para asegurar el sitio cerca de Bangassou, ubicada aproximadamente a 474 kilómetros (295 millas) al este de la capital, Bangui, y continúa la búsqueda del pacificador desaparecido, agregó Dujarric.

En la emboscada y balacera murió un pacificador camboyano, mientras que siete marroquíes y un camboyano resultaron heridos, dijo el portavoz.

Tres soldados de Camboya y un pacificador marroquí fueron reportados desaparecidos, según funcionarios de la ONU y autoridades camboyanas. Dujarric señaló que tres de los pacificadores perdidos fueron encontrados muertos. Dijo desconocer sus nacionalidades.

Los cascos azules heridos fueron transportados en helicóptero a la capital y están recibiendo atención médica, dijo, y la ONU está coordinando con funcionarios de gobierno "para asegurar que los perpetradores sean arrestados y presentados ante la justicia".

El secretario general de la ONU Antonio Guterres emitió un comunicado el martes en la noche en el que condenó enérgicamente la agresión y manifestó que "los ataques contra pacificadores de las Naciones Unidas pueden constituir un crimen de guerra". Guterres exhortó a las autoridades de la República Centroafricana a "presentar velozmente ante la justicia a quienes sean responsables".

El país cayó en un conflicto sectario en 2013 cuando rebeldes musulmanes derrocaron al presidente cristiano de la nación.