Supuesta negación del Holocausto golpea al partido de Le Pen

El tormentoso pasado de Francia en la II Guerra Mundial quedó el viernes en el centro de la campaña electoral francesa. El centrista Emmanuel Macron visitó el lugar donde los nazis cometieron una...

El tormentoso pasado de Francia en la II Guerra Mundial quedó el viernes en el centro de la campaña electoral francesa. El centrista Emmanuel Macron visitó el lugar donde los nazis cometieron una masacre, mientras que el partido de ultraderecha de su rival, Marine Le Pen, sufrió un nuevo golpe por una supuesta negación del holocausto.

Los dos candidatos que se enfrentan el 7 de mayo en una tensa segunda vuelta de las elecciones presidenciales ofrecen dos visiones muy distintas del futuro de Francia. Macron defiende una nación globalizada y diversa, dentro de una Europa con fronteras abiertas. Le Pen, por su parte, aspira a una Francia proteccionista y con una gran presencia policial independiente de la Unión Europea.

Tras buscar el voto obrero a principios de semana centrándose en el tema número uno de la campaña _el empleo_ ambos se han centrado cada vez más en sus visiones contrapuestas de la identidad gala.

“Estas elecciones presidenciales son un referendo a favor o en contra de Francia. Les pido que escojan a Francia. No al señor Macron, desde luego, que tiene una campaña sobre la disolución de Francia. En su visión está la deconstrucción de Francia”, afirmó Le Pen el jueves en un mitin en el que arremetió contra la “inmigración masiva”.

En declaraciones a TF1 el jueves por la noche, Macron respondió con una firme defensa de una Europa unida y de las instituciones construidas en el último medio siglo para garantizar la paz entre vecinos que batallaron durante años a través del libre comercio.

También recordó a los espectadores el racismo y el antisemitismo que siguen empañando el partido de Le Pen pese a los esfuerzos de su líder por limpiarlo y ampliar su base de votantes. Macron señaló las “declaraciones ofensivas sobre nuestra historia, sobre nuestra vida política” realizadas por el líder interino del Frente Nacional, Jean-François Jalkh.

Jalkh asumió la dirección del partido esta semana después de que Le Pen anunciara que dejaría de forma temporal la dirección del partido para centrarse en la campaña. Sin embargo, se vio criticado esta semana por unos comentarios recogidos en una entrevista en 2000 en la que supuestamente cuestionó la existencia de las cámaras de gas nazis.

El vicepresidente del Frente Nacional, Louis Aliot, dijo el viernes en la televisora BFM que el líder interino de la formación, Jean-François Jalkh, renunciará a su puesto para evitar que el partido sufra más daños pero rechaza las acusaciones de negación del Holocausto, que es un delito en Francia.

Jalkh es además una de las siete personas llamadas a declarar por una supuesta trama de financiamiento ilegal del partido, otra complicación para la campaña de Le Pen.

Macron, por su parte, asumió una posición de superioridad moral al programar una visita el viernes a Oradour-sur-Glane, una ciudad que quedó desierta hace siete décadas tras la mayor masacre nazi registrada en Francia. La localidad es hoy un pueblo fantasma, con autos quemados y edificios abandonados como testimonio de su historia.

El 10 de junio de 1944, cuatro días después del desembarco de las tropas aliadas en Normandía, una división blindada de las SS llevó a cientos de civiles a varios graneros y una iglesia, cerró las puertas y prendió fuego a la localidad. Un total de 642 hombres, mujeres y niños murieron.

Solo seis sobrevivieron.