Escuela en San Bernardino regresa a clases tras tiroteo

Entre burbujas de jabón, un hombre entregaba osos de felpa, mientras los padres de familia se abrazaban y oraban el lunes afuera de la escuela primaria North Park de San Bernardino, California...

Entre burbujas de jabón, un hombre entregaba osos de felpa, mientras los padres de familia se abrazaban y oraban el lunes afuera de la escuela primaria North Park de San Bernardino, California, cuando los estudiantes volvieron a clases por primera vez desde que hace una semana un hombre ingresó para matar a balazos a su esposa y un alumno de 8 años de edad, antes de suicidarse.

Conforme los autobuses arribaban a la escuela, los alumnos pasaron frente a una enorme pancarta colocada fuera del edificio con el mensaje: "Los amamos".

Algunos padres vestían camisetas con la leyenda "Oraciones para North Park" mientras llevaban a sus hijos hasta la puerta del colegio y compartían abrazos en el estacionamiento. En la acera ubicada frente a la escuela se colocó un gran altar con flores, veladoras y globos.

Autoridades académicas incrementaron las medidas de seguridad en North Park y el lunes se observó a policías montando guardia afuera de la escuela. También se pusieron asesores a disposición de estudiantes y personal del colegio.

North Park permanecía cerrada desde el 10 de abril, cuando Cedric Anderson ingresó al salón de educación especial en el que su esposa daba clases, la mató a balazos a ella y al estudiante mexicano Jonathan Martínez, antes de suicidarse.

El objetivo de Anderson era Karen Smith, pero sus disparos también impactaron a Martínez y a Nolan Brandy, de 9 años de edad y quien el viernes salió del hospital.

Anderson trataba de reconciliarse con su esposa, de quien se separó a las pocas semanas de haberse casado este mismo año. De acuerdo con la policía, una vez que ella rechazó sus avances Anderson fue a la escuela y la asesinó.