Secretaria británica: Sudán del Sur vive un genocidio tribal

El violento conflicto en Sudán del Sur se ha convertido en un genocidio tribal, afirmó el jueves un miembro destacado del gobierno británico que instó a los gobiernos de la región a hacer más para...

El violento conflicto en Sudán del Sur se ha convertido en un genocidio tribal, afirmó el jueves un miembro destacado del gobierno británico que instó a los gobiernos de la región a hacer más para obligar al gobierno del país a poner fin a una violencia que se ha cobrado decenas de miles de vidas.

"Se están cometiendo masacres, se está degollando a la gente", afirmó Priti Patel, secretaria británica de Estado para desarrollo internacional en una entrevista el miércoles por la noche. En el país más joven del mundo, señaló, se está aplicando una "política de tierra quemada".

Patel describió la situación en Sudán del Sur como "absolutamente abyecta e inhumana". El país también afronta una crisis de hambre y se ha declarado una situación de hambruna en dos condados.

Patel visitó esta semana Sudán del Sur, donde se reunió con el presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, a cuyo gobierno se acusa de bloquear la ayuda alimentaria en algunas zonas.

Se están registrando casos de pueblos incendiados, mujeres violadas y empleo de la comida como arma de guerra, señaló Patel a The Associated Press en la vecina Uganda, donde también visitó algunos de los asentamientos de refugiados en los que han buscado cobijo unos 800.000 sursudaneses.

Miles de refugiados siguen cruzando la frontera en medio de crecientes reportes de matanzas étnicas cometidas principalmente por fuerzas del gobierno.

"Es tribal, es absolutamente tribal, así que basándonos en eso es un genocidio", dijo la secretaria británica. "Otros líderes de la región no pueden quedarse esperando. Ellos mismos tienen que reclamar al presidente Kiir que haga más. Si hay un plan de diálogo nacional, en mi opinión los líderes regionales deben tomar la iniciativa, en términos de como influir sobre Kiir pero también en cómo apoyan el diálogo nacional además de llevar paz y reconciliación a ese país".

Un reporte de Naciones Unidas publicado el mes pasado denunciaba una limpieza étnica en Sudán del Sur, cometida principalmente por fuerzas del gobierno y sus aliados. Ese reporte describía el país como al borde del genocidio.

Sudán del Sur se sumió en una guerra civil en diciembre de 2013, apenas dos años después de independizarse de Sudán. Cuando estalló la guerra, Kiir, de etnia dinka, acusó a su rival político, el vicepresidente Riek Machar, de etnia nuer, de liderar un intento de golpe de Estado en la capital, Yuba, que más tarde derivó en una rebelión abierta.

Más de 1,5 millones de personas han huido de la nación africana, creando la mayor crisis migratoria del continente.

Estados Unidos y otros países han pedido que se exijan responsabilidades. La comisión de investigación de la ONU para Sudán del Sur recibió el mes pasado amplios poderes para investigar abusos contra los derechos humanos como las violaciones masivas y la tortura, con la nueva competencia de reunir y conservar pruebas y señalar a los sospechosos.