Población siria comienza traslados a cambio de prisioneros

El gobierno y los rebeldes sirios intercambiaron 30 prisioneros y nueve cuerpos dentro de un acuerdo para evacuar cuatro zonas asediadas en diferentes partes del país, según dijeron el miércoles un...

El gobierno y los rebeldes sirios intercambiaron 30 prisioneros y nueve cuerpos dentro de un acuerdo para evacuar cuatro zonas asediadas en diferentes partes del país, según dijeron el miércoles un funcionario sirio y un grupo opositor que monitorea el conflicto.

La liberación de los prisioneros durante la noche fue supervisada por la Media Luna Roja Siria, indicó Hakim Baghdadi, miembro del comité de ayuda para dos pueblos asediados por rebeldes en el noroeste de Siria. Durante el proceso se hizo una pausa cuando se registraron disparos. La Media Luna Roja no hizo comentarios en un primer momento.

Medios gestionados por el ejército dijeron que los rebeldes habían liberado a ocho mujeres y cuatro niños y entregado ocho cuerpos. Milicias progubernamentales liberaron a 19 milicianos y entregaron un cuerpo.

El intercambio formaba parte de un acuerdo para evacuar a 10.000 residentes de dos zonas controladas por la oposición cerca de Damasco y los dos pueblos en el norte de Siria, un acuerdo que según las voces críticas supone un desplazamiento forzoso.

Según Baghdadi y los medios militares, casi 200 buses participarán en la evacuación. Abdul-Wahab Ahmad, activista de medios en la localidad de Madaya, controlada por los rebeldes, dijo que los primeros 20 autobuses habían llegado y la gente se preparaba para marcharse.

Cientos de miles de sirios, según Naciones Unidas, están atrapados en zonas asediadas por fuerzas del gobierno o milicianos islamistas, en las que sufren un grave desabastecimiento. Miembros de la ONU han denunciado que los cercos violan el derecho internacional y que los acuerdos de evacuación deben ser voluntarios.

El asedio a Madaya, situada a 26 kilómetros (16 millas) de la capital, Damasco, ha continuado a pesar de una oleada de indignación el año pasado provocada por imágenes de niños malnutridos en el lugar.

Muhammad Darwish, que no pudo completar sus estudios como dentista porque estalló la guerra, ha trabajado como médico de campo en Madaya. Tenía previsto abandonar la ciudad con su ropa y sus documentos de la universidad.

"Tenemos sentimientos encontrados", dijo. "Alegría y tristeza. Hemos peleado durante seis años y ahora tenemos que marcharnos".

Los civiles recibieron la opción de quedarse, señaló, pero hacerlo es demasiado peligroso para el personal sanitario. Desde el inicio del conflicto, el gobierno ha perseguido a los trabajadores sanitarios con detenciones, torturas y bombardeos.

"Quedarse es más peligroso para un médico que para un combatiente", dijo Darwish.

Ahmad, el activista, también dijo que se marcharía por motivos de seguridad, al igual que Wafiqa Hashem, profesora en Madaya.

"Quizá sea ingeniería demográfica, pero es mejor que una masacre colectiva", dijo.

Unas 2.000 personas de Madaya y Zabadani se registraron ante las autoridades para tomar los autobuses verdes a la provincia norteña de Idlib, controlada por los rebeldes, según vecinos.

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NOTA DEL EDITOR: Se ha corregido una errata en el nombre del funcionario sirio Hakim Baghdadi, segundo párrafo.