Una corte rumana ratificó el miércoles la condena a 20 años de un excomandante penitenciario por las muertes de 103 presos políticos cuando era jefe de un campo de trabajos forzados de la era comunista.

El Alto Tribunal de Casación y Justicia rechazó la apelación de Ion Ficior, de 88 años, quien se declaró inocente y dijo que se limitaba a cumplir órdenes. Ficior fue condenado por crímenes de lesa humanidad.

La policía arribó a su casa cerca de la estación ferroviaria Gara de Nord y lo llevó esposado a un auto. Ficior vestía traje oscuro, corbata y sombrero de fieltro a pesar del calor.

Ficior fue comandante del campo Periprava de 1958 a 1963. Durante el juicio, antiguos detenidos lo acusaron de golpizas, privación de alimentos y medicinas, exceso de trabajo y celdas sin calefacción.

Ion Radu, quien cumplió una condena de 12 años en Periprava por ser miembro de una organización anticomunista, dijo que la condena era justa.

"Demasiada gente moría (en Periprava) y se lo consideraba normal", dijo a la emisora Digi24. "Merece este castigo. Lo dejaron en paz durante demasiado tiempo. Era un hombre cruel".