Más de 4.000 personas han muerto por un brote de malaria en Burundi en lo que va de año, informó el miércoles las Naciones Unidas, una cifra drásticamente mayor a las 700 que el gobierno reportó apenas hace dos semanas.

Se han registrado más de 9 millones de casos de malaria en esa nación de África oriental desde enero del 2016, dice un reporte de la agencia humanitaria de la ONU. Burundi, uno de los países más pobres del mundo, tiene aproximadamente 11 millones de dólares.

Los casos de malaria "superan por mucho el nivel de una epidemia", dice el informe citando a expertos de la Organización Mundial de la Salud.

Es la más reciente crisis para Burundi, un país azotado por la violencia política desde el 2015 y que padece una escasez de alimentos que según la ONU ha dejado a 10% de la población en peligro de inanición.

La crisis estalló en abril del 2015 con la decisión del presidente Pierre Nkurunziza de postularse a un tercer período, lo que la oposición calificó de anticonstitucional. Cientos de personas han muerto y más de 380.000 han huido a países vecinos.

La ONU estima que la cantidad de personas en peligro de desnutrición aumentó de 2,1 millones a 3 millones entre octubre y enero, dice el reporte.