La Corte Suprema de Estados Unidos se apresta a oír el caso de un residente condenado a deportación a Corea del Sur tras declararse culpable de un delito de drogas por recibir un mal consejo de su abogado.

Los magistrados escucharán los alegatos en una apelación de Jae Lee, residente en el país desde hace 35 años y que jamás ha regresado a Corea del Sur desde que arribó a los 13 años de edad.

El caso adquiere mayor importancia porque el presidente Donald Trump ha prometido incrementar las deportaciones, en particular las de inmigrantes condenados de delitos. El Colegio de Abogados calcula que uno de cada 10 acusados de crímenes no es ciudadano estadounidense.

Lee aceptó declararse culpable de posesión de éxtasis con la intención de distribuirla cuando su abogado Larry Fitzgerald le aseguró que con ello no estaría sujeto a deportación. El abogado se equivocó.

El tema en discusión es si la recomendación del abogado de aceptar el acuerdo ofrecido por los fiscales fue tan mala que equivale a violar el derecho constitucional de Lee a contar con un abogado.

Las dos partes coinciden en que el desempeño de Fitzgerald como representante de Lee fue deficiente. La Corte Suprema sentenció en 2010 que los inmigrantes tienen el derecho constitucional a saber por sus abogados si la declaración de culpabilidad de un delito puede conducir a su deportación.

Pero Lee debe demostrar que las deficiencias de su abogado afectaron el desenlace de la causa penal.

La corte federal de apelaciones en Cincinnati falló que las pruebas contra Lee eran abrumadoras y que, de haber rechazado el acuerdo, habría sido declarado culpable en un juicio. Otras cortes de apelaciones han tomado partido por los inmigrantes en casos similares. Se espera que la Corte Suprema siente una pauta nacional.

Fitzgerald carecía de experiencia en derecho inmigratorio, no consultó a un abogado especializado y no sabía que la acusación conduciría a la deportación automática obligatoria de acuerdo con el fallo de un juez.

Lee sostuvo que un abogado competente hubiera logrado un mejor acuerdo que le permitiría disputar la deportación. A falta de tal acuerdo, hubiera exigido un juicio. Está preso desde hace siete años.