Los artistas actuales demuestran que la cerámica ha renacido

  • Una muestra recopila la obra de 24 artistas de todo el mundo que ilustran la versatilidad de la arcilla y su poder para comunicar "emociones fuertes".
  • En apariencia relegado a las artes decorativas, el material aborda en manos de estos autores temas como la violencia, el abuso sexual o la ansiedad.
  • Los organizadores destacan que la cerámica participa en el "renacimiento" que está teniendo en el arte la representación de la figura humana.
´Dafne´ (2007), escultura de porcelana de Kate MacDowell presente en la exposición ´Body & Soul´
´Dafne´ (2007), escultura de porcelana de Kate MacDowell presente en la exposición ´Body & Soul´
Kate MacDowell - Collection of Karen Zukowski and David Diamond - Photo: Dan Kyitka

El San Sebastián de exquisita cerámica lacada del francés Marc Alberghina está a punto de caer muerto al suelo y tiene incrustados como esquirlas varios corazones humanos dorados. Grace Flirts (Grace flirtea) muestra a una mujer de un blanco lechoso que no supo medirse al querer aumentar el tamaño de sus demasiado carnosos labios. Su creadora, la estadounidense Tip Toland, moldea esculturas que pinta al pastel para crear réplicas hiperrealistas de seres humanos imperfectos.

El Museo de Arte y Diseño de Nueva York (MAD) recopila hasta el 2 de marzo en la muestra Body & Soul (Cuerpo y alma) las "dramáticas cerámicas figurativas" de 24 escultores actuales para explorar el modo en que creadores de varios países del mundo afrontan con su obra la figura humana y aborda con ella diferentes cuestiones sociales y políticas.

Los organizadores apuntan a la versatilidad de la arcilla y destacan cómo el material ha participado del "renacimiento" que en los últimos años ha experimentado la representación del ser humano en el arte contemporáneo.

Crueldad infantil, damiselas decapitadas, calaveras con casco...

El cuerpo ha recuperado el poder para comunicar "emociones fuertes" y la cerámica, en apariencia relegada a las artes decorativas, puede ser la materia prima para obras que abordan temas como la violencia armada, el acoso, la rebelión, el abuso sexual, la ansiedad y cuestiones relativas a la identidad. Como ejemplo, la exposición cuenta con autores como la catalana Teresa Gironés (que hace rústicas representaciones femeninas sobre la incapacidad de muchas mujeres para enfrentarse a quien las maltrata) o el marroquí Mounir Fatmi, que en su serie de calaveras de porcelana viste a una de ellas con un casco de obreroa modo de comentario sobre las exigencias físicas al trabajador.

Jessica Harrison decapita en sus obras a damiselas decimonónicasEn el conjunto hay esculturas perturbadoras. Las del finlandés Kim Simonsson unen con habilidad la inocencia y la crueldad infantil); las de Kate MacDowell —estadounidense virtuosa de la porcelana— ilustran conejos con máscaras de gas o cuerpos invadidos por la vegetación para enfrentar el ideal romántico de la comunión con la naturaleza al creciente impacto medioambiental que experimentamos.

Otros autores dan la vuelta a la visión tradicional del medio y añaden un aire humorístico a la expresión artística. La escocesa Jessica Harrison, ávida transformadora de clásicas figuritas de cerámica de damiselas decimonónicas, las muestra siempre femeninas, con la yugular cortada o decapitadas y con la cabeza en una mano. La estadounidense Chris Antemann se inspira en la porcelana barroca del siglo XVIII para imaginar bacanales y escenas eróticas.