Con el cierre gubernamental en ciernes, el Senado ha rechazado las condiciones impuestas por la Cámara de Representantes controlada por los republicanos sobre un proyecto de ley para gastos temporales.

Con una votación de 54 a 46, el Senado rechazó la medida aprobada el domingo por la Cámara de Representantes, lo que hace casi inevitable que el Gobierno tenga que suspender algunas de sus actividades no esenciales a partir de la medianoche de este lunes, cuando termina el año fiscal, por falta de fondos.

Los republicanos aprobaron un proyecto de ley que proveía fondos hasta diciembre, pero con la condición de retrasar un año la aplicación de la reforma sanitaria, el ObamaCare.

"El país está en juego"

Como estaba previsto, el Senado votó en contra de la enmienda republicana y devolvió la ley presupuestaria a la Cámara baja.

A medianoche se agotan los fondos disponibles para las actividades no esenciales del Gobierno"El destino del país está en juego", enfatizó el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, tras la votación.

A la medianoche de este lunes termina el año fiscal y se agotan los fondos disponibles para las actividades no esenciales del Gobierno.

Mientras, republicanos y demócratas en el Congreso están lejos de llegar a un acuerdo para evitar el primer "cierre" de operaciones federales en más de 17 años, ya que el último fue en enero de 1996, bajo el mandato de Bill Clinton.

800.000 funcionarios a casa

La suspensión de pagos obligaría a enviar a casa a casi 800,000 funcionarios durante el tiempo que dure la escasez de fondos y podría costar más de mil millones de dólares a las arcas públicas, según la Casa Blanca.

Tras recibir al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la Casa Blanca, Obama dijo que no está "resignado en absoluto" a que el Congreso no vaya a conseguir un acuerdo de última hora para evitar que el Gobierno federal tenga que suspender pagos temporalmente.

Obama dijo que el Gobierno no puede quedar paralizado por la falta de asignaciones presupuestarias en un momento delicado para la economía, al tiempo que advirtió del peligro de que no haya tampoco acuerdo en el aumento del techo de la deuda, debate que se deberá abordar antes de mediados de octubre y es precisamente lo que condiciona que sea preciso autorizar prórrogas de financiación.