´Summer evening at the South beach, Skagen. Anna Ancher and Marie Krøyer, 1893´
P. S. Krøyer ilustra una tarde en una playa de Skagen (Dinamarca) en 1893

P. S. Krøyer - © The Hirschsprung Collection, Copenhagen

El noruego Edvard Munch y el finlandés Akseli Gallen-Kallela —dos de los artistas nórdicos más populares de todos los tiempos— suelen eclipsar con su poderosa obra el contexto artístico que rodeó sus carreras. Los países nordicos son la cuna de un lenguaje pictórico que a finales del siglo XIX y principios del XX se traducía en obras de extraordinaria belleza poética, de escenas domésticas silenciosas, paisajes de luz blanca y atardeceres tempranos. La armonía también gestaba un estilo que, aunque en consonancia con las corrientes del resto de Europa, comenzaba a ser propio.  

El Museo Groninger, en la ciudad holandesa de Groninga, reúne en Nordic Art, 1880-1920 (Arte nórdico, 1880-1920) a los pintores más sobresalientes de finales del siglo XIX y principios del XX de Suecia, Finlandia, Noruega y Dinamarca, que se expresaban —con las diferencias correspondientes a cada país— con una mezcla de realismo, simbolismo y modernismo.

La exposición, en cartel hasta el 5 de mayo, es "un homenaje a las gentes y las culturas de los países nórdicos" y da a conocer la obra de creadores poco frecuentes en los museos de Europa que capturaron el espíritu y la mística de la vida del norte del continente.

Olvido internacional

El danés Vilhelm Hammershøi (1864-1916) es uno de los pintores destacados de la muestra. Con un gran talento para los interiores, las figuras semiocultas y misteriosas de sus cuadros quedaban protegidas por tonos desaturados y una cuidada iluminación blanquecina. Célebre en vida, cayó en el olvido con la llegada de las vanguardias.

El sueco Ernst Josephson (1851-1906) comenzó con un éxito que se truncó por la enfermedad mental que lo aisló socialmente. Le fue diagnosticada una esquizofrenia y las alucinaciones lo conducían a pintar en un estado de trance. Su pintura contrapone la armonía prerrafaelista y la sordidez y el contraste violento de colores.

Hammershøi creaba escenas de tonos desaturados y luz blanquecinaTras un gran periodo de olvido internacional, en los últimos años ha crecido el interés por el arte nórdico. Diferentes museos de Europa y los EE UU han organizado muestras en torno a autores muchas veces pasados por alto ante el poder del arte europeo más celebrado. La exposición del Museo de Groninga será la primera en Holanda en recopilar en conjunto trabajos tan destacados de autores como Hammershøi, Josephson, el realista finlandés Eero Järnefelt, el noruego-danés P.S Krøyer y el sueco Bruno Liljefors entre otros.