Decenas de miles de personas salieron a las calles de la capital de Yemen el domingo para protestar en contra de la intervención saudí en el país.

Las protestas, convocadas por rebeldes chiís hutis partidarios del ex presidente Alí Abdula Salé y el líder huti Abdul-Malek al-Huti, piden el fin del conflicto que lleva dos años. En la guerra han muerto más de 10.000 civiles, unas tres millones de personas han quedado desplazadas y el país ha quedado al borde de la hambruna.

La coalición liderada por Arabia Saudí, que es partidaria del gobierno reconocido internacionalmente de Abed Rabo Mansur, ha estado bombardeando baluartes de los huti en Yemen con el objetivo de aplastar la rebelión y restaurar en el poder a Hadi.

A pesar de la campaña militar, los hutis y sus aliados siguen controlando Sanaa y gran parte del norte del país.