Un Gabriel García Márquez de muy buen humor inaugura un boliche en la Ciudad de México

  • Degustó un platillo de espinacas y tomó una copa de vino.
  • El Nobel de Literatura posó para los fotógrafos en el lugar.
  • No atendió la petición de autógrafo de un libro de una niña.
Gabriel García Márquez posa de manera singular para las cámaras durante la inauguración del boliche ´Royal Bol´.
Gabriel García Márquez posa de manera singular para las cámaras durante la inauguración del boliche ´Royal Bol´.
Nicolás Tavira / NOTIMEX

Con buen humor y ese entusiasmo que lo caracteriza, el escritor colombiano Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura 1982, inauguró el Royal Bol, un auténtico boliche y sala de juegos en el exclusivo complejo Garden Santa Fe.

Me siento bien, la comida estuvo bien Previo a la apertura oficial, acompañado por su esposa, Mercedes Barcha, así como de amigos, colegas y la familia de Daniel Feldman, encargado del proyecto arquitectónico del sitio, el autor del libro Cien años de Soledad, degustó de un platillo de espinacas y tomó una copa de vino.

El novelista de 86 años de edad, quien se notaba contento, lucido y fuerte, posó para las fotografías que le tomaron familiares en la mesa, así como reporteros gráficos. "Me siento bien, la comida estuvo bien", dijo a Notimex.

Luego de la comida, García Márquez, quien vestía un traje color gris y calzaba zapatos negros, cortó el listón del boliche al lado de los dueños de ese centro de entretenimiento.

La esposa del García Márquez también develó una placa conmemorativa en la que se menciona que el proyecto arquitectónico del espacio estuvo a cargo del propio Daniel Feldman Kazt.

Tras cortar el listón el también periodista oriundo de Aracataca, Colombia, regresó a una de las mesas del lugar, siempre llevado del brazo por Jessi Milsteins, director de Royal Bol y su asistente.

Una niña de entre 6 y 8 años de edad se acercó hasta el laureado escritor para que le autografiara una copia del libro El Coronel no tiene quien le escriba, pero sólo estrechó la mano de la pequeña.

Tras 15 minutos de recibir saludos y tomarse fotos, y poco más de dos horas de estar en el lugar, el autor se marchó del sitio a bordo de una camioneta Odyssey color plata.

El Royal Bol cuenta con 18 pistas, 14 en un área abierta y cuatro en un área VIP, todas envueltas por pantallas en donde se podrán apreciar videos, partidos y cualquier entretenimiento audiovisual que pueda acompañar los momentos de juego.