Las autoridades mexicanas rescataron 14 cocodrilos y hallaron otros 20 muertos en un asentamiento ilegal en el que la gente aparentemente desangraba a los reptiles.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó el jueves que algunos residentes de la localidad en el estado sureño de Chiapas deseaban la sangre de los cocodrilos porque creían que podía curar enfermedades como el cáncer, diabetes y SIDA. Los científicos afirman que no existe evidencia de que la sangre de cocodrilos cure tales enfermedades.

La agencia indicó que 14 cocodrilos vivos fueron liberados a su hábitat.

Muchos de los cocodrilos muertos presentaban mutilación de cabeza o cola. Los cocodrilos son considerados una especie protegida en México.

Asentamientos ilegales han sido creados en la reserva natural costera de Chiapas conocida como la Encrucijada, y sus pobladores han estado cazando cocodrilos.