Al Asad respetará la resolución de la ONU que le obliga a entregar su arsenal químico

  • El presidente sirio ha anunciado este domingo que respetará la resolución de Naciones Unidas que ratifica el acuerdo EE UU−Rusia sobre el desarme químico.
  • Asegura que no tiene nada que ver con el ataque químico de los alrededores de Damasco del pasado 21 de agosto.
  • Está dispuesto a entregar las armas pero ve "problemas técnicos" ya que los rebeldes controlan zonas de acceso a los almacenes de algunas de las mismas.
  • Los inspectores de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas iniciarán este martes su trabajo en Siria.

El presidente de Siria, Bachar Al Asad, ha anunciado que respetará la resolución del Consejo de Naciones Unidas promulgada el pasado viernes que ratifica el acuerdo alcanzado por Estados Unidos y Rusia, que obliga a Damasco a entregar su arsenal químico para su destrucción, según hizo saber en una entrevista a la cadena italiana RAI emitida este domingo.  

En la entrevista, el presidente volvió a negar su implicación en el ataque con armas químicas del pasado 21 de agosto en los alrededores de Damasco y explicó que, a pesar de que está completamente dispuesto a cumplir con su parte del acuerdo para entregar su arsenal, cree que existen "problemas técnicos" dado que los rebeldes controlan zonas de acceso a los almacenes de armas químicas.

Sobre una solución pacífica al conflicto sirio, Al Asad indicó que no tiene voluntad de negociar con grupos armados ni con los partidarios de una intervención militar en el país, y reiteró su voluntad de que se mantendrá en el poder mientras así lo quiera el pueblo sirio.

Armas químicas

El presidente sirio recordó que su país es nuevo miembro de la Convención contra las Armas Químicas desde mediados de este mes, "mucho antes de que esta resolución fuera aprobada", explicó a la cadena italiana en una entrevista de media hora de duración.

La resolución está basada en el acuerdo suscrito entre Estados Unidos y Rusia a comienzos de este mes en Ginebra después de que investigadores de Naciones Unidas corroboraran el uso de gas sarín en un ataque perpetrado supuestamente por el Ejército sirio a las afueras de Damasco en el que murieron cientos de personas.

Es imposible que las armas químicas se hayan utilizado sin mi permiso En relación a este ataque, Al Asad negó toda responsabilidad. "Es imposible que las armas químicas se hayan utilizado sin mi permiso. Es un procedimiento muy complejo y no hay unidades del ejército de Siria con  armas químicas, cuya gestión está en manos de unidades especiales", agregó.

Además, Al Asad indicó que hasta el momento "nadie ha verificado la veracidad" de las imágenes retransmitidas por los residentes de las zonas afectadas por el ataque químico, en el que murieron mujeres y niños. "Las mismas imágenes con los mismos niños se han atribuido a diferentes lugares", indicó.

El presidente, además, acusó a los rebeldes de ser un obstáculo para garantizar la entrega de armas químicas. "Nuestra tarea consiste en proporcionar datos y facilitar el procedimiento, pero los problemas son técnicos: cómo llegar a esos lugares, donde se encuentran los terroristas y cómo nos deshacemos del material", indicó.

Negociaciones de paz

Si los rebeldes están armados no son oposición, son terroristas "Si los rebeldes están armados no son oposición, son terroristas", sentenció Al Asad. "No podemos discutir con los terroristas de Al Qaeda y sus afiliados, ni con los que piden una intervención militar en Siria", señaló el presidente sirio sobre la futura cumbre internacional Ginebra II, aunque declaró que "si los rebeldes renuncian a las armas, estaremos dispuestos a negociar".

Sobre una posible salida del poder, Al Asad indicó que su intención es la de mantenerse en el cargo hasta que Siria vuelva a conocer la paz. "Cuando hay una tormenta, mi misión es llevar el barco al puerto, no abandonarlo", hizo saber.

En relación a las elecciones de 2014, el presidente no descartó volver a presentarse al cargo, algo que anunciará en los días previos, siempre y cuando perciba que cuenta con respaldo popular. "Si entiendo que el pueblo sirio lo quiere, lo haré. De lo contrario, no", dijo Asad.

Inspectores en Siria

La Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) informó este domingo de que a partir del próximo martes 1 de octubre, un grupo de 20 inspectores del organismo iniciará las tareas de verificación de los datos aportados por Siria en cuanto a su arsenal químico.

Fuentes de la OPAQ indicaron que "el grupo de inspectores partirá mañana, pero hasta el martes no iniciarán su trabajo" en el país árabe, y "ese mismo día mantendrán contactos con altos cargos políticos" de Siria.

Las instalaciones deben estar destruídas para el 1 de noviembre A partir de ahí expertos de la OPAQ partirán con otro equipo más numeroso para proceder a la destrucción de las instalaciones de producción y de mezcla de sustancias para fabricar armas químicas, dijeron las fuentes.

De acuerdo con los plazos acordados por la ONU, las instalaciones tienen que estar destruidas para el primero de noviembre, mientras que la destrucción de las armas en sí mismas se tendrán que eliminar, con ayuda de unidades móviles, en la primera mitad de 2014.

La OPAQ, según las fuentes, se mostró "confiada" en poder cumplir con esos plazos, cuyas fechas le exigirán una rapidez con la que hasta ahora nunca se habían enfrentado.

"Es una situación sin precedentes, por motivos de seguridad y por su rapidez, pero nos hemos preparado bien y no hay motivo en este estadio para pensar que no podremos hacerlo", reconoció el organismo.