Las fuerzas del gobierno sirio preparan el asedio contra el último bastión del grupo Estado Islámico en la provincia de Alepo, en el norte, semanas después de que lanzaran una ofensiva para recuperar toda la región, dijeron el jueves diversos medios y un grupo opositor que da seguimiento a la situación.

La ofensiva contra Deir Hafer tiene lugar en momentos en que aeronaves estadounidenses transportaban a combatientes curdo-sirios y aliados a la retaguardia de las líneas del Estado Islámico a fin de lanzar un asalto terrestre de gran escala contra la localidad estratégica de Tabqa, en poder de ese grupo armado, en la provincia de Raqqa, limítrofe con la de Alepo.

El transporte aéreo de fuerzas marca un incremento de la participación estadounidense en el conflicto en Siria con vistas a la inminente batalla por la ciudad de Raqqa, la capital de facto del grupo extremista.

La misión aérea fue parte de lo que el portavoz del Pentágono, Eric Pahon, describió como una ofensiva de alta prioridad y gran escala para controlar los alrededores de Tabqa y la presa de Tabqa.

Las Fuerzas Democráticas Sirias, apoyadas por Estados Unidos, dijeron el jueves en un comunicado que sus combatientes, junto con asesores militares de la coalición encabezada por Washington, aterrizaron el martes en la noche cerca de Tabqa con sus equipos y vehículos, y tienen el control de una amplia zona.

"La zona se ha convertido en base militar para lanzar nuestras operaciones en la parte occidental del río hasta que liberemos toda la zona rural de Raqqa", de acuerdo con un comunicado.

Tabqa se encuentra 45 kilómetros (28 millas) al oeste de Raqqa. El grupo Estado Islámico controla la ciudad así como la presa de Tabqa en el río Éufrates, que abastece energía eléctrica a la región y a un aeródromo militar cercano.

Las Fuerzas Democráticas Sirias dijeron en su comunicado que el objetivo de la operación es capturar la ciudad, su presa y sus estaciones eléctricas. Las FDS pidieron a los civiles alejarse de las posiciones del Estado Islámico y a los jóvenes sumarse a las fuerzas que combaten al grupo armado.

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Los periodistas de The Associated Press, Dominique Soguel, en Ginebra, y Philip Issa, en Beirut, contribuyeron a este despacho.