Los republicanos radicales de la Cámara de Representantes que sopesan votar contra la iniciativa de ley de seguros médicos impulsada por su partido podrían enfrentar represalias de un presidente que afirma que su pasaje bíblico favorito es "ojo por ojo". Muchos parecen estar dispuestos a arriesgarse.

La votación sobre el proyecto de ley respaldado por el presidente Donald Trump es una primera prueba crucial sobre si los republicanos están dispuestos a desafiar a la Casa Blanca y enfrentar la ira de un mandatario que se ha jactado de que nunca olvida un desaire. Trump ha mostrado que está dispuesto a utilizar su posición de poder y se ha contragolpeado a sus aliados. Pero la votación llega en momentos en que las encuestas de opinión muestran que el nivel de aprobación del mandatario ha descendido y que su gobierno pierde tiempo en atender distracciones dañinas.

Un grupo de republicanos disidentes, incluidos varios miembros de la profundamente conservadora bancada Libertad de la Cámara de Representantes, permanecían firmes el miércoles, respaldándose en la seguridad política de sus distritos electorales.

Dichos legisladores están muy conscientes de las posibles amenazas que enfrentan en las primarias electorales si votan contra la iniciativa de ley, la cual ha sido calificada por la Casa Blanca como la única oportunidad de cumplir la promesa del Partido Republicano de revocar y reemplazar la ley de seguros de gastos médicos implementada por el presidente Barack Obama.

Según varios legisladores presentes, Steve Bannon, principal estratega de la Casa Blanca, dijo el miércoles a los representantes renuentes: "Todos ustedes tienen que votar a favor de esto. Tenemos que hacerlo. Sé que no les gusta, pero tienen que votar por esto". Hizo su comentario después de que Trump dijo el martes a un grupo que "muchos de ustedes perderán su escaño en 2018" si los republicanos no aprueban una ley de seguros de gastos médicos.

"Ellos saben", dijo el representante Steve Stivers de Ohio, presidente de la Comisión Nacional Republicana del Congreso, respecto a las amenazas que enfrentarían en las elecciones primarias. Stivers dijo que ha escuchado a Trump "decir cosas en privado" acerca de tomar represalias contra aquellos que se opongan a la medida.

"Cada miembro tiene sus propios cálculos a los que tiene que prestar atención", señaló.

Más de dos decenas de miembros de la bancada Libertad de la cámara baja se oponen al plan porque dicen que no va lo suficientemente lejos en la revocación de la ley conocida como Obamacare.

La mayoría de los republicanos que no aprueban el proyecto de ley de su partido representan escaños que los republicanos no corren el riesgo de perder, y cuya seguridad de conservar el puesto sólo se vería amenazada por la presencia de un adversario en las elecciones primarias. Entre ellos está el representante Thomas Massie de Kentucky, quien fue reelegido en noviembre con 71% de la votación, lo que le da una relativa seguridad de que no perderá el escaño si se opone a Trump.

"Él se ha definido como un firme conservador ideológico y puede decirle a los electores que defendió lo que cree", dijo Stephen Voss, un profesor de ciencias políticas en la Universidad de Kentucky. La Casa Blanca "podría inyectar un montón de dinero para ir contra él, pero no hay razón para pensar que los votantes republicanos respaldarían un pleito sobre esto".

Massie tuiteó el miércoles que cambió su voto de un "No" a un "Claro que no".

Muchos en la bancada Libertad también han tomado una postura a sabiendas de que, aunque Trump es popular en sus distritos, ellos también lo son.

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El periodista de The Associated Press Andrew Taylor contribuyó a este reporte desde Washington.

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