El único acuerdo tentativo de reestructuración de deuda que Puerto Rico ha logrado después de dos años de negociaciones está en riesgo, tras la decisión de una junta federal de control de apoyar el intento de las autoridades puertorriqueñas de modificar el trato con los tenedores de bonos.

Muchos creen que los cambios al acuerdo podrían implicar un recorte mucho mayor para quienes compraron bonos emitidos por la compañía pública de electricidad de la isla, que tiene una deuda de 9.000 millones de dólares.

El gobernador Ricardo Rosselló dijo el miércoles durante una audiencia con el Congreso de Estados Unidos que el acuerdo logrado por el gobierno anterior no exige concesiones importantes de ciertos acreedores y podría afectar la capacidad de la compañía de actualizar su anticuada infraestructura y ofrecer tarifas más económicas, entre otras cosas.

"La meta es poder ofrecer energía fiable a precios sustentables al pueblo y las empresas de Puerto Rico", declaró. "Esa visión incluye una exitosa reestructuración de" la compañía de electricidad, la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

Los miembros de la junta federal que supervisa las finanzas del gobierno puertorriqueño señalaron que respaldarían los cambios realizados al acuerdo de 15 meses, que vence el 31 de marzo. Rosselló solicitó que el plazo sea extendido hasta el 1 de mayo, el mismo día que un sobreseimiento general de las demandas de acreedores se vence en medio de impagos multimillonarios de parte del gobierno de Puerto Rico.

Los comentarios de Rosselló generaron preocupaciones entre los tenedores de bonos que de antemano accedieron a una rebaja de 15%, entre otras cosas. Stephen Spencer, del banco de inversiones Houlihan Lokey con sede en Los Ángeles, un asesor de tenedores de bonos, se dijo preocupado porque el trato se venga abajo.

"El gobierno desea meternos en bonos que no pagan nada", declaró. "Sin un acuerdo, (la compañía de electricidad) enfrenta ya sea una crisis de liquidez o un aumento fuerte e inmediato en sus tarifas".

Las tarifas de electricidad en Puerto Rico duplican en promedio las de otras partes de Estados Unidos, lo que por mucho tiempo ha ahuyentado a inversionistas potenciales y ha generado un creciente número de cuentas sin pagar en una isla cuyos líderes políticos intentan reestructurar cerca de 70.000 millones de dólares en deuda pública.

Otros respaldan el intento del gobierno, entre ellos la Asociación de Industriales de Puerto Rico.

El acuerdo de la deuda "es una propuesta punitiva para los consumidores de energía eléctrica, quienes tendrán que pagar tarifas más altas bajo este acuerdo que preserva el monopolio de la AEE, mientras bloquea la competencia del sector privado y la energía alternativa", señaló la organización en un comunicado.

En caso de que el actual acuerdo sea mantenido, los tenedores de bonos que compraron la deuda de la AEE muy probablemente enfrentarían menos pérdidas que quienes adquirieron bonos emitidos por otras agencias del gobierno de Puerto Rico. Rosselló dijo a los legisladores estadounidenses que prefiere buscar un nuevo trato con los tenedores de bonos de la compañía de electricidad antes de optar por un proceso de reestructura similar a la bancarrota.