Arkansas permitirá el porte de armas ocultas en universidades estatales, bares, edificios gubernamentales e incluso el Capitolio estatal, según una ley firmada el miércoles por el gobernador.

La medida promulgada por el gobernador republicano Asa Hutchinson autoriza llevar armas en esas localidades para quienes hayan ido a ocho horas de entrenamiento en el uso de pistolas.

Hutchinson encabezó una comisión, organizada por la National Rifle Association, que recomendó permitir la presencia de personal armado en escuelas tras la masacre en Newtown, Connecticut en el 2012.

La nueva ley, respaldada por la National Rifle Association, entrará en vigencia el primero de septiembre. La medida inicialmente iba a permitir sólo que el personal docente de las universidades llevara armas, pero se fue modificando a medida que fue sometida a negociaciones en la legislatura.

En el 2013 se había aprobado una ley que permitía llevar armas ocultas en universidades en Arkansas, pero sólo si esas casas de estudio lo aprobaban, y ninguna lo aprobó.

La nueva ley además permite llevar armas ocultas en establecimientos privados como bares, restaurantes y templos religiosos, a menos que el lugar mismo lo prohíba. Siguen prohibidas las armas en los establecimientos preescolares, los tribunales y las cárceles.

Además prohíbe llevar armas en audiencias disciplinarias en un campus universitario. Las instituciones de educación superior que no deseen que se lleve armas en sus predios deberán colocar anuncios que lo digan.