El presidente Nicolás Maduro acusó al Departamento de Estado de Estados Unidos de promover una intervención internacional en Venezuela.

Maduro dijo el martes, sin hacer ninguna mención a su par estadounidense Donald Trump, que el Departamento de Estado tiene a sus embajadores "presionando" a todos los gobiernos para que apoyen una "intervención global" en el país sudamericano.

El mandatario afirmó, durante un encuentro con sus ministros en el palacio de gobierno que difundió la televisora estatal, que la acción de Washington, con la que ha mantenido tirantes relaciones por años, busca convertir a Venezuela a una "neo colonia" gobernada desde el extranjero por "magnates" estadounidenses y venezolanos.

Las declaraciones de Maduro coinciden con las acciones que emprendió el secretario general de la OEA Luis Almagro para obtener el respaldo de los Estados miembros de la organización para suspender a Venezuela si el gobierno de Maduro no convoca a elecciones generales a la brevedad.

Almagro reactivó el proceso para invocar la Carta Democrática Interamericana al considerar que el orden democrático en Venezuela ha sufrido alteraciones graves.

En tanto la Asamblea Nacional venezolana, de mayoría opositora, aprobó el martes un acuerdo de respaldo a la iniciativa de Almagro y pidió al Consejo Permanente de la OEA activar los mecanismos para garantizar la realización de elecciones y que se atienda con urgencia la crisis en Venezuela.

Maduro y otros altos funcionarios criticaron con dureza a Almagro y lo acusaron de alentar el derrocamiento del gobierno.

De convocarse el Consejo Permanente esta instancia tendría la autoridad de llamar a un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General, la cual podría suspender a Venezuela del organismo con el voto afirmativo de los dos tercios de los 34 Estados miembros.

Venezuela enfrenta una compleja situación económica, social y política que ha generado preocupación en la comunidad internacional. Como una salida a la crisis el Vaticano y un grupo de expresidentes promovió, con el respaldo de la comunidad internacional, un proceso de diálogo entre el gobierno y la oposición que está estancado de diciembre.