Presidente de Eurozona recibe críticas tras una entrevista

El presidente de la eurozona, Jeroen Dijsselbloem, se vio el miércoles bajo creciente presión por unas declaraciones que muchos consideraron despectivas sobre las naciones endeudadas que han pedido...

El presidente de la eurozona, Jeroen Dijsselbloem, se vio el miércoles bajo creciente presión por unas declaraciones que muchos consideraron despectivas sobre las naciones endeudadas que han pedido ayuda exterior para salir de la crisis financiera.

En una entrevista el viernes con el periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, Dijsselbloem se refirió a los países más golpeados por la crisis y dijo que "no puedo gastar todo mi dinero en alcohol y mujeres y después pedirte ayuda".

"Vemos absolutamente inaceptable que permanezca en el puesto", afirmó el miércoles el primer ministro de Portugal, Antonio Costa.

"El señor Dijsselbloem nos ha insultado. El señor Dijsselbloem se ha mostrado como sexista, racista, xenófobo y una vergüenza para Europa, y por eso no puede ostentar ningún puesto de la UE", dijo Costa.

La endeudada Portugal necesitó un rescate de 78.000 millones de euros en 2011 para evitar la bancarrota, ante el alza de las primas de riesgo de su deuda. Un impopular programa de recortes durante tres años ayudó a reparar las finanzas públicas portuguesas. El déficit presupuestario, que en 2010 superaba el 10%, cayó el año pasado a poco más del 2%, la cifra más baja en más de 40 años.

La responsable antimonopolio de la UE, Margrethe Vestager, también dejó clara su oposición a los comentarios de Dijsselbloem. "Yo no lo habría dicho y creo que está mal", afirmó.

El ministro portugués de Finanzas, Augusto Santos Silva, describió esos comentarios como "absolutamente deplorables, increíbles" y dijo que mostraban un "profundo desprecio por el enorme esfuerzo que todos hemos hecho por superar" la crisis de deuda.

Los líderes de los dos mayores grupos de parlamentarios europeos, los democristianos del Partido Popular Europeo y los Socialistas y Demócratas, también han criticado al ministro holandés de Finanzas.

Dijsselbloem, que es socialista, ha presidido las reuniones del grupo de 19 naciones que comparten el euro y estaba en el cargo cuando Grecia estuvo al borde de abandonar la moneda única en el verano de 2015 debido a su alta deuda y a las dificultades para aplicar reformas financieras y económicas.

El ministro ya enfrentaba preguntas sobre si podrá seguir en el puesto después del desastroso resultado de su Partido Laborista en las elecciones en Holanda de la semana pasada.

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Hatton informó desde Lisboa.