Las tensiones entre Turquía y Europa han estallado en las últimas semanas, aunque el descontento por la creencia turca de que algunos países europeos protegen a sospechosos de terrorismo existen desde hace años.

Por contra, Europa cuestiona que los fugitivos buscados por Turquía vayan a recibir un juicio justo, y señala que las leyes de libertad de expresión y otros derechos amparan a muchos disidentes.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, criticó a Alemania por permitir una manifestación de curdos el pasado fin de semana. Algunos de los asistentes expresaron su apoyo a un líder rebelde encarcelado en Turquía. Ankara condenó en enero una decisión judicial griega que concedió asilo a ocho militares turcos supuestamente implicados en un golpe de Estado fallido en Turquía el año pasado.