Docenas de civiles murieron o están desaparecidos tras un ataque aéreo en la víspera que arrasó una escuela cerca de la ciudad de Raqqa, controlada por el grupo extremista Estado Islámico, y que servía de refugio para familias desplazadas, dijeron activistas el miércoles.

Se desconoce la suerte que corrieron las 50 familias que vivían en la escuela, ubicada en la localidad de Mansoura, en el norte de Siria, según el grupo activista Raqqa Está Siendo Masacrada en Silencio. Mansoura está a 26 kilómetros (16 millas) al oeste de Raqqa, la capital del facto del autodeclarado califato de la milicia radical.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, un grupo activista con sede en Gran Bretaña, dijo el miércoles que se rescataron 33 cuerpos de entre los escombros. Los dos colectivos dependen de contactos locales para obtener información en territorios controlados por el grupo Estado Islámico.

Por el momento, no está claro quién es el responsable del ataque aéreo. Fuerzas curdas sirias han estado avanzando hacia Raqqa bajo la cobertura la aviación de la coalición liderada por Estados Unidos, y están a ocho kilómetros (cinco millas) al norte de la ciudad. Aviones sirios y rusos también atacaron al grupo desde el aire.

Además, insurgentes avanzaron sobre localidades controladas por el gobierno y posiciones al norte de la Hama, la cuarta ciudad del país. Un grupo ligado a Al Qaeda lideró el asalto, que comenzó el martes con el estallido de un coche bomba en la localidad cercana de Souran.

Según el Hama Media Center, gestionado por activistas, los rebeldes llegaron a la localidad de Khatab, a 10 kilómetros (6 millas) al noroeste de Hama, en el centro del país y controlada por el gobierno. Medios estatales negaron las informaciones sobre el avance.

La ofensiva coincide con la iniciativa conjunta de algunas fuerzas opositoras para romper las líneas del gobierno en los vecindarios orientales de la capital, Damasco. Esta operación está encabezada también por una facción vinculada a Al Qaeda, el Comité de Liberación del Levante.

En Damasco, los insurgentes fueron expulsados de zonas industriales en el este de la ciudad. Los bombardeos aéreos y el fuego de artillería de las tropas del gobierno resonaban en la capital, y podían verse nubes de humo sobre el barrio de Jobar, un feudo rebelde. Las autoridades pidieron a residentes en el lado gubernamental del frente que abandonasen sus casas con las pertenencias que puedan meter en sus maletas.

___

El periodista de The Associated Press Albert Aji en Damasco, Siria, contribuyó a este despacho.