El gobierno británico prohibió el martes a los pasajeros de vuelos directos procedentes de seis países con destino al Reino Unido llevar artefactos electrónicos en el equipaje de mano, una medida muy similar a la impuesta por Estados Unidos.

La primera ministra Theresa May presidió una reunión sobre seguridad aérea en la cual se acordó aplicar la medida a todos los vuelos directos desde Turquía, Líbano, Jordania, Egipto, Túnez y Arabia Saudí, informó el gobierno en un comunicado.

Añadió que Gran Bretaña ha estado en contacto con Estados Unidos para comprender plenamente la posición de Washington.

De acuerdo con la disposición, los pasajeros "no podrán llevar teléfonos, laptops o tabletas más grandes que un teléfono celular de tamaño normal" en la cabina.