La Corte Suprema británica falló el miércoles contra una mujer que demandó el testamento de su madre, quien legó toda su herencia a organizaciones defensoras de los animales.

Heather Ilott, una madre de cinco niños residente en Hertfordshire, en el sur de Inglaterra, había obtenido 160.000 libras (195.000 dólares) de una corte inferior cuando su madre la excluyó de su testamento.

La sentencia fue una victoria para Blue Cross, la Sociedad Real para la Protección de Aves y la Sociedad Real para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales. Estas organizaciones dijeron que el fallo confirmó "el derecho de decidir quién será el heredero tras nuestra muerte".

Concluyó así una larga batalla judicial que comenzó cuando Melita Jackson dejó la mayor parte de su fortuna de 486.000 libras (594.000 dólares) a las organizaciones de beneficencia y ordenó a sus albaceas que se opusieran a cualquier intento de su hija de demandar el testamento.

Jackson e Ilott estaban distanciadas desde que la hija abandonó el hogar a los 17 años para vivir con su novio, luego su esposo. La madre murió en 2004.

"Lógicamente, Heather está muy desilusionada con el desenlace del juicio en la Corte Suprema", dijo el abogado Martin Oliver. "Es una madre trabajadora que inició una demanda para pedir una suma razonable de la herencia de su madre".