Grupos conservacionistas en Indonesia regresaron a su hábitat natural a 17 orangutanes en el último mes, transportando a algunos en helicóptero a una zona remota de Borneo donde esperan que los rehabilitados simios en grave peligro de extinción estén a salvo de la invasión humana.

La organización Orangutan Foundation International liberó a finales de febrero a 10 orangutanes en un bosque del tamaño de Singapur en el centro de Borneo. Los 10 nacieron en vida silvestre pero la mitad quedó huérfana debido a la deforestación y el resto había sido mantenido como mascotas antes de ser rescatados.

Otro grupo, la Fundación BOS, liberó a inicios de marzo a siete orangutanes más, en el Bosque Kehje Sewen de 86.000 hectáreas (212.500 acres), en el este de Borneo, el cual controla a través de un permiso de largo plazo del gobierno indonesio. La organización dijo que los dos machos y cinco hembras fueron transportados vía terrestre hasta una pista de aterrizaje privada y luego fueron llevados en helicóptero a sitios en el norte del bosque, un viaje que habría tomado de tres a cuatro días a pie.

"Necesitamos un bosque que esté alejando de las actividades de la gente", dijo Jamartin Sihite, director ejecutivo de la fundación. Utilizar helicópteros es un ejercicio costoso, comentó, pero "haremos todo lo que podamos por los orangutanes para enviarlos a su hábitat de manera segura".

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza declaró el año pasado al orangután de Borneo como una especie en grave peligro de extinción y dijo que la población en la isla gigante que está dividida entre Indonesia, Malasia y Brunei ha disminuido casi dos terceras partes desde inicios de la década de 1970.

La destrucción de bosque para plantaciones madereras y de aceite de palma ha reducido y fragmentado drásticamente su hábitat. Con frecuencia los orangutanes son cazados por su carne o matados por trabajadores de plantaciones cuando se aventuran fuera de su reducido bosque en busca de comida. La otra única especie de orangután, el de Sumatra, es endémico de esa isla indonesia y ha estado en grave peligro de extinción desde 2008.