Impávidos ante los desafíos de algunos colegas republicanos, los líderes del partido y la Casa Blanca redoblaron el martes sus esfuerzos para impulsar en la legislatura una reforma al sistema nacional de salud tras la publicación de un reporte que señala que millones de personas quedarían sin seguro de gastos médicos con la nueva iniciativa.

El presidente Donald Trump, cuyos sólidos resultados electorales en regiones republicanas lo convierten en el principal activo del partido en el Capitolio, discutió vía telefónica el proyecto de ley con los dos máximos republicanos en la Cámara de Representantes. También envió al vicepresidente Mike Pence y al secretario de Salud, Tom Price, a escuchar las preocupaciones de los senadores del partido.

Dado que los líderes del partido esperan pasar la medida por la cámara baja la próxima semana para que el Senado pueda debatirla, es prácticamente un hecho que habría cambios. El portavoz de Trump reconoció que estaban abiertos a los ajustes con tal de conseguir respaldo.

"Nunca se trató de todo o nada", dijo el secretario de Prensa, Sean Spicer.

La propuesta republicana es la respuesta del partido a siete años de promesas de derogar la reforma de salud del presidente Barack Obama de 2010. También anularía el mandato individual de la ley, que requiere que la mayoría de las personas cuenten con un seguro médico, al poner fin a una sanción fiscal a aquellas personas que no estén aseguradas.

Además, proveería de créditos fiscales con base en la edad, en lugar de los subsidios con base en los ingresos que estipuló Obama; pondría fin a la expansión de Medicaid y frenaría los gastos a futuro. También permitiría que las aseguradoras suban sus tarifas para personas de edad avanzada.

El lunes, la Oficina de Asuntos Presupuestarios del Congreso dijo que la iniciativa de ley republicana reduciría en 24 millones el número de personas aseguradas en una década, principalmente porque mermaría el número de personas elegibles al programa Medicaid y de personas que adquirirían pólizas individuales. Eso representaría una cifra mayor a las 20 millones de personas que obtuvieron cobertura gracias a la reforma de Obama, y pone una gran cifra al problema que acecha a los gobernadores republicanos y miembros del Congreso cuyos estados se beneficiaron del "Obamacare".

"Planeo votar NO", a la propuesta republicana, dijo la representante por Florida Ileana Ros-Lehtinen, en un tuit escrito el martes. "Tal como está escrito, el plan deja sin seguro a muchas personas de mi distrito".

La Oficina de Asuntos Presupuestarios también reportó que la medida reduciría el déficit federal en 337.000 millones de dólares durante la próxima década, principalmente con recortes a Medicaid, el programa de seguro médico para pobres, y eliminando los subsidios implementados por Obama para personas de ingresos bajos y medios.

El reporte dijo que los cambios en la propuesta harían que el monto de los subsidios federales cayera a la mitad de su tamaño actual en una década, y que las personas de menores recursos y de mayor edad serían las más afectadas.

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Los reporteros de AP Alison Noon en Reno, Nevada, Steve Peoples en Nueva York, y Ken Thomas y Kevin Freking en Washington contribuyeron a este despacho.