Una localidad en el estado de Washington ha demandado a Purdue Pharma, fabricante del medicamento para el dolor OxyContin, en un caso poco habitual en el que se acusa a la farmacéutica de permitir de forma consciente que se derivaran píldoras al mercado negro y a la ciudad.

Everett, al norte de Seattle, quiere que la empresa pague una compensación por los daños causados a la comunidad. Las autoridades locales afirman que Everett ha gastado millones de dólares combatiendo el abuso del fármaco opiáceo y la heroína y que esperan que los costes sigan acumulándose.

La demanda, presentada ante una corte federal en Seattle, alega que Purdue Pharma permitió o no impidió la oleada de píldoras en el mercado negro de la localidad de unos 108.000 habitantes, pese al programa de la compañía para seguir los flujos sospechosos del producto.

Purdue Pharma, con sede en Connecticut, afirmó que la demanda hace una descripción imprecisa de los hechos que llevaron a la crisis en Everett. En un comunicado, señaló que estaba deseando presentar los hechos ante la corte.