Joe Arpaio elimina la carne de la alimentación de los reos del condado de Maricopa

  • Busca hacer ahorrar al condado unos 100,000 dólares anuales.
  • Reemplazará la carne con soya en la nueva dieta de las cárceles.
  • Dijo que la comida era "deliciosa"; los reos la llaman "bazofia".
Jor Arpaio, fotografiado en febrero de 2011.
Jor Arpaio, fotografiado en febrero de 2011.
Gage Skidmore / Tomada de Wikipedia

El controversial sheriff estadunidense Joe Arpaio, del Condado de Maricopa, que incluye el área metropolitana de Phoenix, Arizona, obligará a todos los reos internados en sus cárceles a convertirse en vegetarianos.

El reportero de KSAZ comparó el sabor del platillo con el del aserrín

 Arpaio ordenó eliminar la carne en las comidas que se sirven a los reos en las ocho diferentes prisiones del condado, y sustituirla con soya, para ahorrar al condado unos 100 mil dólares anuales.

El funcionario policial anunció la nueva dieta en las cárceles del condado vestido de cocinero, ante las cámaras de la estación de televisión KSAZn de la cadena Fox en Phoenix.

"Parece guiso", se oye decir a Arpaio al mostrar uno de los platillos en el segmento transmitido por KSAZ. "Es genial. Estoy haciendo hambre", dijo el sheriff.

Luego de probarla, Arapio insistió que la comida estaba deliciosa.

Sin embargo, el reportero de KSAZ comparó el sabor del platillo con el del aserrín, e informó que los reos la han comenzado a llamar "bazofia".

Arpaio es propenso a crear controversias a su alrededor.

Siempre polémico

En 1993, el sheriff, que ha sido electo en seis ocasiones al cargo, construyó una cárcel de tiendas de campaña, con desechos militares, para colocar a los reos bajo temperaturas de 45 grados centígrados a la intemperie, en una medida que justificó como recorte de gastos.

Luego volvió a generar debate, al obligar a los reos a utilizar ropa interior de color rosa, con el argumento de "un mejor control de inventario", después de descubrir que los reclusos estaban robando los calzoncillos de color blanco.

Arpaio intentó ya una vez reducir de tres a dos las comidas diarias en las cárceles del condado, pero demandas interpuestas por los reos lo obligaron a retirar la medida.