Guatemala vive jornada de sepelios de víctimas de incendio

El número de niñas y adolescentes que fallecieron en un incendio en una casa hogar en Guatemala ascendió a 40, informaron fuentes oficiales el domingo.La tragedia inició el pasado martes cuando...

El número de niñas y adolescentes que fallecieron en un incendio en una casa hogar en Guatemala ascendió a 40, informaron fuentes oficiales el domingo.

La tragedia inició el pasado martes cuando decenas de menores se amotinaron en su intento por huir del Hogar Seguro Virgen de la Asunción, ubicado en el municipio de San José Pinula a las afueras de la ciudad, aquejados por abusos y malos tratos.

El miércoles por la mañana un incendio consumió uno de los módulos donde habían sido encerradas bajo llave niñas que previamente habían huido y fueron recapturadas.

El saldo hasta el momento es de 40 fallecidas —19 perecieron en el lugar y 21 en hospitales, según el Ministerio de Salud.

El domingo, sus familiares seguían recibiendo sus restos para velarlos y enterrarlos.

Ana Roselia Pérez Junay, de 14 años, fue sepultada el domingo en Zaragoza, en el departamento de Chimaltenango —a unos 62 kilómetros de la ciudad.

Ana Roselia fue velada en el pequeño cuarto que su padre, Bernardo Pérez, fue obligado a construir por la Procuraduría General de la Nación como condición para devolverle a su hija —que las autoridades le habían quitado aduciendo malos tratos.

"Lo que quiero es justicia y castigo por la muerte de mi hija", dijo Pérez, un agricultor que vive en condiciones de pobreza extrema y a quien las autoridades guatemaltecas le han quitado otros seis hijos.

El humilde ataúd blanco con los restos de Ana Roselia fue llevado en hombros por vecinos y familiares que ahora claman porque el Estado le devuelva los otros hijos a la familia.

Los médicos hacen esfuerzos por mantener con vida a las nueve menores que siguen hospitalizadas en estado grave.

El domingo, el papa Francisco oró en el Vaticano por las niñas fallecidas.

En su alocución en la Plaza de San Pedro, el pontífice dijo que rezaba por las víctimas y pidió a todos hacer lo mismo, "por todas las niñas, todos los niños, que son víctimas de violencia, maltratos, explotación y guerra".

"Esta es una plaga, un grito que no ha sido escuchado y que todos debemos escuchar. No podemos seguir fingiendo que no vemos, que no escuchamos", agregó Francisco.

El sábado, cuatro niñas que sufrieron quemaduras fueron trasladadas a Texas para recibir atención médica, mientras que el domingo era preparado el traslado de otras tres hacia Boston, informó Miguel Ángel Valdez, presidente de la asociación Shriners Guatemala.

Claudia Tecún, madre de Oneida Nohemí, una de las adolescentes que sufrió quemaduras, lloraba el viernes a la entrada del Hospital Roosevelt en Ciudad de Guatemala. Su hija de 17 años recibía tratamiento por quemaduras que cubrían el 70% de su cuerpo y los médicos no le daban muchas esperanzas de vida.

El sábado, un juez prohibió que el exsecretario de Bienestar Social, Carlos Rodas, saliera del país, como medida preventiva mientras es investigado el incendio en la casa hogar bajo su responsabilidad jerárquica.

El juez también prohibió la salida del país de varios trabajadores del Hogar Seguro Virgen de la Asunción.

Aproximadamente 3.000 personas protestaron el sábado frente al Palacio Nacional para exigir justicia por la muerte de las menores. Al grito de "Justicia", los manifestantes pedían una pesquisa por los hechos y la renuncia del presidente Jimmy Morales por no haber atendido denuncias previas de que en el lugar, a cargo de la presidencia, se cometían abusos.

En entrevista televisiva con la cadena CNN En Español, el presidente dijo el viernes que las niñas estaban encerradas porque "se quería evitar una tragedia".

Previamente ese día, el mandatario reconoció en conferencia de prensa que "el Estado de Guatemala es responsable de la tragedia sucedida", ya que todas sus instituciones a cargo de los menores tienen cierta responsabilidad.

El Estado mantenía internados en el lugar a por lo menos 600 menores, entre niñas y varones. Desde 2015, la Procuraduría de Derechos Humanos y organizaciones defensoras de la niñez habían denunciado vejámenes a los menores en el lugar que incluían abusos sexuales, físicos y psicológicos. La fiscalía investiga una denuncia de trata con fines de prostitución en el lugar. Geovany Castillo relató el jueves a la AP que su hija de 15 años, que sufrió quemaduras en la cara, brazos y manos, le contó que "el lugar estaba cerrado con llave, que entre varias niñas derribaron la puerta... Que se salvó porque puso una sábana mojada sobre ella".

El agricultor de 33 años agregó que "me dijo que sus compañeras le contaron que ahí las violaban y en protesta se escaparon y luego en protesta, para llamar la atención, les prendieron fuego a las colchonetas".

Y aunque Morales ha reconocido que el sistema de protección estatal a menores "es un sistema rígido que se vuelve insensible", y ha prometido reformarlo para proteger a 1.500 niños en centros públicos en todo el país, muchos levantan la voz y exigen justicia por la muerte de las jovencitas.

Morales ha reconocido que la situación ha puesto en un momento crítico a su gobierno.