El gobierno filipino y los rebeldes comunistas anunciaron el domingo un acuerdo para reanudar las conversaciones de paz y restaurar los acuerdos de alto el fuego tras el aumento de los choques letales.

El ejecutivo y los negociadores rebeldes volverán a dialogar a principios de abril y discutirán los términos de un alto el fuego más amplio, explicó el asesor presidencial Jesús Dureza.

Noruega, que ha mediado en las negociaciones, organizó una reunión informal de dos días en Holanda que condujo a la decisión de reanudar los contactos para la paz.

Filipinas dejará en libertad a un asesor rebelde en las conversaciones y restablecerá la imposibilidad de detener a otros asesores de la guerrilla Nuevo Ejército del Pueblo.

La rebelión comunista, que comenzó hace 48 años y es una de las más longevas de Asia, causó la muerte de unos 40.000 combatientes y civiles y frenó el desarrollo económico.